Sant Esteve Sesrovires (España), 10 jun (EFE).- El papa León XIV visitó este miércoles el centro penitenciario Brians 1 en Sant Esteve Sesrovires, en Barcelona, donde llevó un mensaje de esperanza a los reclusos: "En nuestra vida, el pasado no condena el futuro", les dijo. "Aunque el agobio y la tristeza marquen algunos momentos de vuestro camino, recordad que los errores de la vida no determinan la identidad de una persona", afirmó el pontífice en su discurso ante cerca de 80 reclusos y reclusas de Brians 1, así como algunos de los centros de Brians 2 y Wad Ras.
"No existe ninguna situación que haga al Señor apartar de nosotros su mirada", añadió el papa. En Brians 1, el pontífice escuchó los emocionados testimonios de Montse y Josefina, dos reclusas que relataron cómo han recuperado la fe durante su estancia en la cárcel. A su llegada al centro penitenciario, el papa fue recibido por varias autoridades, entre ellas el presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, y el ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
Ya dentro del centro, los reclusos recibieron al papa cantando 'Ayúdame a caminar'. En el encuentro con el pontífice, que los presos esperaban desde hace semanas con nervios y emoción, participaron 22 mujeres (13 de Brians 1 y nueve de Wad Ras) y 58 hombres (26 reclusos de Brians 1 y 32 de Brians 2). Todos han mantenido una estrecha relación con la práctica religiosa durante su tiempo en la cárcel.
Entre ellos se encontraba Josefina, quien ejerce como peluquera en el módulo de mujeres de la cárcel y recuerda el día en que el padre Jesús Roi, referente católico de las internas de Brians, le anunció que era una de las elegidas para dirigir unas palabras al pontífice. "Le di un abrazo tremendo, me sentí muy privilegiada, sinceramente, y me puse a llorar", relató hace unos días a la prensa.
Se trata de la primera visita en la historia de un pontífice a una cárcel de España.



