El Monte Everest, la cumbre más alta del mundo, no solo representa un desafío para los vivos, sino que también funciona como un cementerio a cielo abierto para quienes no lograron completar su objetivo. Durante casi tres décadas, un cuerpo conocido popularmente como 'Botas Verdes' ha permanecido en las laderas superiores de la montaña, convirtiéndose en un macabro punto de referencia para los alpinistas que transitan por la ruta noreste. Ahora, el gobierno de la India anunció un ambicioso y peligroso plan para recuperar estos restos y devolverlos a su país de origen.
¿Quién fue el alpinista conocido como 'Botas Verdes' en el Everest?
Su identidad es objeto de debate en la comunidad de alpinismo desde hace años. Se sabe con certeza que los restos pertenecen a un miembro de una expedición india de seis personas que quedó atrapada en una tormenta mortal los días 10 y 11 de mayo de 1996. Aquel evento se convirtió en una de las tragedias más mortíferas en la historia de la montaña.
La mayoría de los expertos creen que el cuerpo es el de Tsewang Paljor, un oficial de la fuerza paramilitar india. Sin embargo, otros informes sugieren que los restos podrían pertenecer a su compañero de equipo, Naik Dorje Morup. Según un artículo de 1997 publicado en el Himalayan Journal, ambos alpinistas desaparecieron cerca de la ruta de descenso. El apodo del cuerpo proviene de las botas de escalada de color verde brillante que el alpinista llevaba puestas al momento de fallecer. El cadáver se encuentra en una pequeña cavidad rocosa, similar a una cueva, donde se cree que el escalador buscó refugio de las implacables condiciones meteorológicas en sus últimos momentos de vida.
¿Cómo será la misión de India para recuperar el cuerpo de 'Botas Verdes'?
La recuperación de restos en altitudes extremas es una de las tareas más difíciles y arriesgadas en el mundo. 'Botas Verdes' yace en la llamada 'zona de la muerte', por encima de los 8.000 metros de altitud. En este punto, la falta de oxígeno y las temperaturas extremas hacen que la supervivencia sea una batalla minuto a minuto.
La logística de la misión presenta desafíos técnicos significativos:
- Imposibilidad de rescate aéreo: Los helicópteros no pueden aterrizar a esa altitud debido a la baja densidad del aire.
- Transporte manual: Los sherpas y escaladores experimentados deberán mover el cuerpo manualmente por terrenos escarpados y peligrosos, enfrentándose a riesgos constantes de avalanchas y tormentas.
- Coordinación internacional: Al estar ubicado en el lado tibetano, India debe coordinarse con las autoridades chinas para transportar el cuerpo a través de la frontera entre Tíbet y Nepal.
- Repatriación: Una vez en territorio nepalí, los restos serán trasladados en avión a Katmandú para finalmente ser repatriados a la India.
La Policía Fronteriza Indo-Tibetana (ITBP), una fuerza paramilitar india, emitió una licitación pública para contratar a una agencia especializada en recuperación de alta montaña. El objetivo es bajar el cuerpo desde el lado tibetano de la montaña, en una operación que se prevé realizar entre junio y septiembre. La ITBP solicitó que las agencias participantes tengan experiencia comprobada en operaciones de rescate a altitudes similares, preferiblemente en el Everest durante los últimos cinco años. Aunque el portavoz de la ITBP, Kamlesh Kamal, evitó dar detalles específicos a la prensa, la licitación confirma que el proceso está en marcha para resolver este enigma del Everest.



