La seguridad y el orden público vuelven a encender las alertas de cara a la segunda vuelta presidencial del próximo 21 de junio. La Misión de Observación Electoral (MOE) advirtió que persisten riesgos en varias regiones del país debido a la presencia de grupos armados ilegales, situaciones que podrían afectar el normal desarrollo de la jornada electoral y el acceso de los ciudadanos a las urnas.
Mapa de riesgo electoral
Según explicó Diego Rubiano, la más reciente actualización del mapa de riesgo electoral identificó 386 municipios con algún nivel de riesgo asociado a factores de violencia. Las principales preocupaciones se concentran en el departamento del Guaviare y la frontera con el sur del Meta, el norte del Cauca y la zona del sur de Bolívar en límites con el Bajo Cauca.
De acuerdo con la MOE, estos territorios presentan escenarios complejos por la convergencia de diferentes estructuras armadas ilegales, entre ellas disidencias agrupadas en el Estado Mayor Central, facciones conocidas como Estado Mayor de los Bloques y Frentes, además de presencia del ELN y del Ejército Gaitanista de Colombia. La coexistencia de estos actores incrementa los riesgos para la logística electoral.
Posibles afectaciones a la logística
Rubiano señaló que una de las principales preocupaciones es que estas dinámicas de violencia puedan afectar la distribución del material electoral, la instalación de puestos de votación y el desplazamiento de los ciudadanos hacia los lugares habilitados para ejercer su derecho al voto.
Las cifras de la MOE indican que son 386 los municipios que actualmente presentan algún grado de riesgo por violencia política o armada. A ello se suman alertas por factores climáticos en departamentos como Meta, Cauca y Caldas, donde se mantienen advertencias por deslizamientos de tierra que podrían generar dificultades logísticas durante la jornada electoral.
Desinformación y discursos violentos
“Lo que hemos encontrado es un aumento en los escenarios de desinformación, tanto propiciados por noticias falsas, por uso de herramientas digitales, así como también el aumento en la temperatura del debate político y las incitaciones a violencia”, advirtió Rubiano al referirse al ambiente que rodea la recta final de la campaña presidencial.
Desde la MOE también manifestaron preocupación por el incremento de los discursos violentos y estigmatizantes entre sectores políticos. Según la organización, el tono de la campaña ha cambiado frente a la primera vuelta y ahora se observa una mayor circulación de contenidos de desinformación, mensajes de odio y ataques amplificados a través de plataformas digitales e incluso herramientas de inteligencia artificial.
Despliegue de observadores
Para la segunda vuelta presidencial, la MOE desplegará cerca de 2.500 observadores en todo el país, quienes realizarán seguimiento a la jornada electoral, al preconteo y a los procesos de escrutinio.
Además, hizo un llamado a la ciudadanía para participar masivamente en las elecciones, reportar cualquier irregularidad y mantenerse vigilante frente a posibles casos de desinformación. La organización también solicitó a las autoridades reforzar los esquemas de seguridad en las zonas de mayor riesgo para garantizar el voto libre y seguro de las comunidades.



