El pasado 7 de julio, Abelardo de la Espriella confirmó oficialmente que Viviane Morales será la nueva ministra de Educación, cargo que asumirá el próximo 7 de agosto. La designación, aunque rumoreada previamente, ha generado controversia debido al historial de Morales en temas de género y su limitada experiencia en el sector educativo.
Trayectoria política de Viviane Morales
Morales ha sido representante a la Cámara, senadora y fiscal General de la Nación, siendo la primera mujer en ocupar este último cargo, aunque su elección fue anulada un año después. También se desempeñó como embajadora en Francia. Con más de tres décadas en el sector público, su fe cristiana ha marcado sus posturas políticas, especialmente en temas de género.
Hace una década, mientras Colombia avanzaba en el reconocimiento de derechos para la población LGBTIQ+, como el matrimonio igualitario y la adopción por parejas del mismo sexo, Morales se convirtió en una de las principales voceras de la oposición política y religiosa.
Reacciones y dudas sobre el nombramiento
El presidente electo De la Espriella aseguró en un mensaje en X que Morales impulsará una “reconstrucción moral y académica de nuestras aulas”. Sin embargo, su nombramiento ha sido cuestionado por su historial en contra de los derechos de género y su poca experiencia en educación. Durante su campaña, De la Espriella prometió “sacar a Fecode y volver a meter a Dios a las clases”.
María Mercedes Acosta, codirectora de Sentiido, señaló que el Ministerio de Educación requiere conocimiento técnico del sistema, sus brechas y obligaciones constitucionales. Considera que una ministra sin experiencia en el sector, pero con posturas contrarias a derechos de ciertas poblaciones, representa un riesgo. “Una ministra no puede borrar derechos de un plumazo, pero sí decide qué se prioriza, qué se financia y qué mensaje se envía institucionalmente”, afirmó Acosta en entrevista con El Espectador.
Acosta advirtió que esto podría debilitar la educación sexual integral y las herramientas contra la discriminación por orientación sexual o identidad de género. El mayor riesgo sería retroceder frente al principio constitucional de una educación basada en derechos humanos, pluralismo y democracia.
Historial de Morales en temas de género
Morales inició su carrera política promoviendo derechos de las mujeres, como la Ley de Cuotas que estableció un mínimo del 30 % de cargos directivos del Estado para mujeres. Sin embargo, en 2016 impulsó un fallido referendo para limitar la adopción igualitaria, tras la Sentencia C-683 de la Corte Constitucional que permitió a parejas del mismo sexo adoptar.
En esa campaña, Morales popularizó el término “ideología de género” en Colombia, usado para rechazar avances en derechos de mujeres y diversidad sexual. También se opuso a las orientaciones del Ministerio de Educación para revisar manuales de convivencia escolar tras el suicidio de Sergio Urrego, calificándolas de imposición de “ideología de género”.
En 2016, durante el plebiscito por la paz, se sumó a sectores que vincularon el acuerdo con las FARC a una supuesta imposición de “ideología de género”. Tras la renegociación del acuerdo, celebró que el enfoque de género se limitara a derechos de las mujeres.
En 2022, cuando la Corte Constitucional despenalizó el aborto hasta la semana 24, Morales calificó la decisión de “ignorante y soberbia” y de “homicidio”. Ese mismo año, apoyó al precandidato presidencial David Barguil, quien prometió un “referendo por la vida” para tumbar la decisión.
Morales también se opuso a la reforma al Código Electoral que permitía corregir el componente “sexo” de menores desde los cinco años, comparándola con el fascismo. Asimismo, se manifestó contra el proyecto de ley “Inconvertibles” para prohibir las mal llamadas “terapias de conversión”, argumentando que quitaba derechos a los padres.
Posibles impactos en el Ministerio de Educación
Acosta señaló que los retrocesos en derechos no siempre llegan mediante grandes reformas, sino al retirar palabras, censurar materiales o desfinanciar políticas públicas. Puso como ejemplos iniciativas en El Salvador, México y Argentina. La experta concluyó que “una ministra de Educación no puede liderar solo para quienes comparten su visión moral o religiosa. Tiene que liderar para todos los estudiantes colombianos”.
Hasta el momento de publicación, Viviane Morales no respondió a las solicitudes de entrevista.



