Madrid, 3 jun (EFE).- La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha calificado de "sencillamente intolerables" las presiones ejercidas sobre la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, según consta en el sumario del denominado caso Leire Díez, que investiga el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz.
Declaraciones de testigos revelan presiones
De las actas de declaraciones de testigos ante la Guardia Civil se desprende que el exjefe de la UCO, Rafael Yuste, aseguró el pasado 27 de mayo que el director adjunto operativo (DAO) del cuerpo ordenó "ponerse de perfil" en las causas que afectasen al hermano del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Reacción de la AUGC
En un comunicado emitido este miércoles, la asociación de guardias civiles ha manifestado que estas presiones constituyen "una agresión directa al Estado de derecho y a la dignidad profesional de los guardias civiles que, con rigor y bajo mandato judicial, hacen su trabajo". Por ello, exigen que los hechos sean esclarecidos "con total transparencia" y que la investigación judicial llegue "hasta sus últimas consecuencias, sin interferencias de ningún tipo y con absoluto respeto a la independencia de los órganos encargados de su instrucción".
Silencio de las autoridades
Para la AUGC, el silencio del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y de la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, es "de extrema gravedad", ya que consideran que deben dar explicaciones sobre un período en el que la dirección del cuerpo estuvo, según las investigaciones judiciales, "condicionada por lealtades ajenas a la institución".
"No hacerlo sería una irresponsabilidad añadida a una situación ya de por sí gravísima", ha reclamado la AUGC. La asociación ha demandado que, si las informaciones resultan ser ciertas, se depuren "todas las responsabilidades que correspondan", tanto políticas, como administrativas y disciplinarias, "sin descartar las dimisiones que procedan".



