Hajime Sato y Yoichi Sakai, investigadores de la Universidad de Hiroshima (Japón), hallaron un cangrejo nadador vivo (Portunus sanguinolentus) atrapado dentro de una botella de plástico durante trabajos de campo. El cangrejo era claramente más grande que la abertura de la botella, lo que generó la pregunta de cómo había quedado atrapado.
Hallazgo sorprendente
La botella, recogida el 15 de julio de 2022, había sido fabricada el 17 de noviembre de 2021. Su boca tenía un diámetro de 24 milímetros, mientras que el cangrejo medía 40,31 milímetros de largo, 88,23 milímetros de ancho y pesaba 42,06 gramos al ser liberado. Los investigadores, junto con Tetsuo Kuwamura, publicaron sus resultados en la revista Ecosphere.
Investigación y conclusiones
Para resolver el misterio, analizaron el ADN del contenido estomacal del cangrejo, que reveló que había consumido peces juveniles y algas presentes en la botella. Además, estudiaron la tasa de crecimiento del percebe Lepas anserifera adherido a la botella, determinando que esta había estado a la deriva durante dos meses. Concluyeron que el cangrejo entró siendo juvenil, se alimentó dentro de la botella y creció hasta quedar atrapado.
Impacto de la contaminación por plásticos
“Las botellas de plástico desechadas por los humanos pueden atrapar cangrejos e impedir su escape. Ya se han reportado casos similares en aguas cercanas a Japón, lo que sugiere que no se trató de un accidente aislado”, explicaron los autores. “Con este impactante ejemplo, queremos que los lectores comprendan que los objetos que facilitan nuestra vida a veces pueden tener efectos inesperados en pequeños animales marinos, al tiempo que aprecian la notable vitalidad del cangrejo nadador”, concluyeron.



