La Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS) ha tomado medidas drásticas frente a las actividades mineras que se realizan en la cuenca del río Fonce, una de las fuentes hídricas más importantes del sur del departamento. Tras recibir denuncias de comunidades de la provincia comunera sobre presuntas irregularidades, la autoridad ambiental ordenó la suspensión inmediata de varias explotaciones mineras en la zona.
Inspección y hallazgos
Funcionarios de la CAS realizaron una visita de inspección, vigilancia y control en sectores rurales de los municipios de Socorro, Cabrera y Palmar. La actuación se originó por las alertas de habitantes de la vereda Baraya y el sector El Hoyo, quienes denunciaban labores de extracción de materiales de construcción en áreas cercanas a fuentes hídricas y ecosistemas sensibles.
Durante la inspección técnica, se verificaron varios frentes de explotación vinculados al título minero DAO-151. La CAS constató que algunas actividades se desarrollaban fuera de las áreas autorizadas por la Agencia Nacional de Minería y por la propia corporación, lo que generó una alerta inmediata.
Impacto ambiental y social
La cuenca del río Fonce es vital para comunidades rurales, actividades agrícolas y diversos ecosistemas de la provincia comunera. La entidad señaló que las intervenciones no autorizadas podrían afectar microcuencas y afluentes que desembocan en el río, comprometiendo el equilibrio ambiental, el abastecimiento de agua y la productividad agrícola de la región.
Ante los hallazgos, la CAS ordenó la suspensión inmediata de las actividades en las áreas cuestionadas y abrió un proceso sancionatorio ambiental para establecer responsabilidades y determinar el alcance de los impactos generados.
Medidas de control
La autoridad ambiental aseguró que mantendrá un seguimiento técnico y acciones de control en la zona para verificar el cumplimiento de la suspensión y evitar nuevas intervenciones que pongan en riesgo la cuenca del río Fonce.



