La EPS Asmet Salud suspendió los servicios ambulatorios a cerca de 58.000 usuarios en el departamento del Quindío debido a una deuda acumulada superior a los 78.000 millones de pesos con la red pública y privada de clínicas y hospitales. La medida afecta a pacientes que requieren consultas externas, medicamentos, terapias y procedimientos programados, quedando únicamente habilitada la atención de urgencias.
Historias de desesperación y abandono
Margarita Peña, esposa de un paciente de 84 años con alzheimer postrado en cama, relató a Blu Radio su angustia: "¿Qué voy a hacer? Nos cerraron todos los servicios, no tenemos donde llevarlos. A urgencias que lo traiga, ¿a qué lo voy a llevar a urgencias? Entonces no, estamos esperando a ver cómo nos van a solucionar esto, porque la verdad me siento angustiada, desesperada y muchas veces uno tiene que dejar de comer para poder comprar pañales, cremas, pañitos".
Gabriel Agají, quien necesita fisioterapia desde hace más de siete meses, recibió una respuesta desalentadora en la sede de Asmet Salud en Armenia: "No, que no hay servicio, que están en espera de contratar y eso es la respuesta que me dan y ya llevo esperando este servicio de salud más de 7 meses y no hay respuesta", comentó con resignación.
Bertha Cecilia Patiño, de 76 años, tiene un hijo paciente psiquiátrico que carece de medicamentos desde hace meses. "Pues eso es muy triste porque para uno que no tiene recursos, imagínese esa droga siempre cara y pues ahí estoy. Él, cuando no tiene esa droga, se pone agresivo. Es una lucha muy grande", relató. Rosa Marín también se fue sin recibir los medicamentos para su sobrina con discapacidad: "Pues muy regular porque a veces le entregan los medicamentos a uno; otras veces viene uno por los medicamentos y tampoco: es una pérdida de tiempo", dijo.
Reunión fallida y llamado al Gobierno
El origen de esta suspensión es el incumplimiento en los pagos a la red prestadora de servicios de salud del departamento. El jueves 2 de julio, a las 2:00 de la tarde, estaba programada una mesa técnica con el interventor de Asmet Salud, Mario Fernando Mósquera, pero la reunión fue cancelada. "El interventor nos cita a una mesa técnica en donde se encontraban prestadores privados, prestadores públicos; venía la secretaría departamental de salud y dos horas después de espera nos llaman y nos dicen que se presentó un problema y no pueden asistir. Por lo anterior, hemos decidido continuar con la contención de servicios a nivel departamental, porque aquí se está jugando con la vida de los usuarios, de más de 55.000", señaló Juan David Arango, gerente del Hospital de Quimbaya y presidente de la Asociación de Hospitales del Quindío.
Tras el fracaso de la reunión, la secretaria de Salud del Quindío, Luisa Fernanda Arcila, hizo un llamado urgente al Gobierno nacional: "Nos preocupa que hay una deuda grande de cerca de 43.000 millones de pesos con la red privada y 35.000 millones de pesos con la red pública. Hoy, queremos hacerle un llamado tanto al gobierno nacional como a la Supersalud: ponga los ojos, que fije los ojos en el departamento del Quindío para nosotros garantizar la prestación de los servicios de salud".
Solo urgencias mientras se busca acuerdo
Debido a la deuda, los únicos servicios disponibles para los afiliados de Asmet Salud en el Quindío son las atenciones de urgencias, mientras se llega a un acuerdo entre la EPS y las clínicas y hospitales del departamento. La situación mantiene en vilo a miles de pacientes que dependen de tratamientos continuos y medicamentos esenciales.



