En el marco del Día Mundial del Cáncer de Próstata, especialistas en salud hicieron un llamado a los hombres colombianos para fortalecer la cultura de la prevención y acudir periódicamente a controles médicos, incluso cuando no existan síntomas. La advertencia cobra relevancia en un contexto en el que esta enfermedad continúa siendo la más frecuente entre la población masculina del país.
De acuerdo con cifras de la Cuenta de Alto Costo (CAC), más de 71.600 hombres conviven actualmente con cáncer de próstata en Colombia. Además, la prevalencia de esta patología registró un incremento del 22 % frente al periodo anterior, mientras que más de una quinta parte de los casos detectados fueron diagnosticados en etapas avanzadas, una situación que reduce las posibilidades de éxito de algunos tratamientos.
Mitos y chequeos preventivos
Frente a este panorama, la Fundación para la Investigación Clínica y Molecular Aplicada del Cáncer (FICMAC) destacó la necesidad de derribar los mitos que aún rodean la enfermedad y promover la realización de chequeos preventivos. Los expertos recomiendan que los hombres comiencen los controles médicos a partir de los 50 años, o desde los 45 si existen antecedentes familiares de cáncer de próstata.
Avances en genética y medicina de precisión
Uno de los aspectos que más ha transformado el abordaje de esta enfermedad es el avance de la genética y la medicina de precisión. Según explicó Andrés Felipe Aristizábal, doctor en Genética y director de investigaciones y enlace médico de FICMAC, actualmente es posible estudiar las características moleculares de cada tumor para tomar decisiones terapéuticas más acertadas.
El especialista señaló que los análisis moleculares permiten identificar qué tan agresivo puede ser un cáncer, estimar el riesgo de progresión o recaída y seleccionar tratamientos con mayores probabilidades de respuesta favorable, especialmente en pacientes con enfermedad avanzada o metastásica.
Síntomas de alerta
Aunque el cáncer de próstata suele desarrollarse de manera silenciosa en sus primeras etapas, existen algunos signos que pueden alertar sobre la necesidad de una valoración médica. Entre ellos se encuentran:
- Necesidad frecuente de orinar, especialmente durante la noche.
- Dificultad para iniciar o mantener el flujo urinario.
- Sensación de vaciamiento incompleto de la vejiga.
- Presencia de sangre en la orina o el semen.
- Dolores persistentes en la pelvis, la espalda baja o las caderas.
Sin embargo, los especialistas coinciden en que esperar la aparición de síntomas no es la mejor estrategia. La detección temprana sigue siendo la herramienta más efectiva para aumentar las posibilidades de tratamiento exitoso y reducir las complicaciones asociadas a la enfermedad.
Testimonio de vida
La experiencia de Arturo Villarreal es un ejemplo de ello. Hace dos décadas fue diagnosticado con un cáncer de próstata agresivo que ya había hecho metástasis. En ese momento recibió pronósticos poco alentadores sobre su expectativa de vida. No obstante, gracias al acompañamiento médico, el acceso a tratamientos adecuados y la disciplina en sus controles, hoy continúa llevando una vida activa.
Su testimonio busca sensibilizar a otros hombres sobre la importancia de los chequeos preventivos. Villarreal insiste en que posponer las consultas médicas puede marcar la diferencia entre detectar la enfermedad a tiempo o enfrentar un escenario más complejo y difícil de controlar.
Genética y familia
Los avances científicos también han permitido identificar que algunos casos de cáncer de próstata están relacionados con alteraciones genéticas hereditarias. Detectarlas no solo beneficia al paciente al orientar mejor su tratamiento, sino que también permite alertar a familiares que podrían tener un mayor riesgo y requerir estrategias de vigilancia temprana.
Los especialistas coinciden en que el futuro del tratamiento del cáncer de próstata pasa por la combinación entre diagnóstico oportuno, innovación científica y medicina personalizada. En el Día Mundial del Cáncer de Próstata, el mensaje es claro: consultar a tiempo, realizar controles periódicos y acceder a herramientas diagnósticas adecuadas puede marcar una diferencia significativa en la supervivencia y calidad de vida de miles de hombres.



