La Clínica Foscal, una de las principales instituciones de alta complejidad del oriente colombiano, advirtió que la continuidad de la atención a los afiliados de Nueva EPS está en riesgo debido al deterioro de su situación financiera. En una carta enviada al agente interventor de la EPS, Jorge Iván Ospina Gómez, la institución aseguró que la deuda acumulada y la irregularidad en los pagos la han llevado a un punto crítico que compromete su operación.
Deuda de $430.000 millones y pagos parciales
El documento, firmado por el director general de Foscal, Jorge Ricardo León Franco, señala que la institución ha mantenido durante años una relación de trabajo con Nueva EPS, incluso en los momentos de mayor dificultad del sistema de salud, con el propósito de garantizar la atención de los pacientes. Sin embargo, afirma que las condiciones actuales hacen inviable continuar prestando los servicios bajo el esquema de recaudo vigente.
“La realidad financiera que enfrentamos actualmente ha alcanzado un punto crítico que hace imposible sostener la operación y la atención de sus afiliados bajo las condiciones actuales de recaudo”, señala la comunicación. Según la clínica, los pagos parciales e irregulares realizados por Nueva EPS ya no permiten cubrir las obligaciones derivadas de la prestación de los servicios y han puesto en riesgo la estabilidad financiera de la institución. Foscal asegura que la cartera pendiente asciende a $430.000 millones.
Flujo mensual necesario de $80.000 millones
Ante este panorama, la institución plantea que para mantener la operación y garantizar la continuidad de la atención de los afiliados de Nueva EPS es necesario asegurar un flujo mínimo de pagos mensuales por $80.000 millones. En la carta se explica que esos recursos son indispensables para continuar atendiendo la demanda de servicios que actualmente presta la clínica a los usuarios de la EPS, tanto en Santander como en otros departamentos de su área de influencia.
Foscal indicó que cada año realiza más de 100.000 atenciones de urgencias, cerca de 45.000 hospitalizaciones, alrededor de 42.000 procedimientos quirúrgicos y unas 850.000 consultas de medicina general y especializada. A esto se suman servicios de apoyo diagnóstico, terapéutico y de alta complejidad que también benefician a pacientes provenientes de Cesar, Arauca, Bolívar, Norte de Santander y Casanare.
Impacto en la operación y posible cierre
La institución agrega que la facturación mensual asociada a la atención de los afiliados de Nueva EPS ronda los $70.000 millones, lo que refleja el peso que representa esta relación dentro de su operación. En declaraciones entregadas a Caracol Radio, el director general de Foscal afirmó que, de mantenerse las dificultades financieras, la continuidad de la institución también podría verse comprometida y no descartó un eventual cierre de la clínica si no se encuentra una solución.
Pese al escenario financiero, la entidad manifestó su disposición para continuar el diálogo con Nueva EPS y buscar alternativas que permitan superar la coyuntura. “Confiamos en que, comprendiendo la trascendencia de esta situación, podamos construir conjuntamente una solución inmediata que permita preservar la continuidad de los servicios y garantizar la sostenibilidad de una alianza que, durante años, ha generado un importante valor para el sistema de salud”, indica la comunicación.
Contexto de crisis en el sistema de salud
La advertencia se suma a las dificultades financieras que vienen reportando diferentes prestadores de servicios de salud frente a las deudas acumuladas por las EPS intervenidas, mientras las instituciones insisten en que la continuidad de la prestación depende de un flujo oportuno de recursos para sostener la operación y garantizar la atención de los usuarios. En el cierre de la carta, Foscal reiteró su disposición para trabajar conjuntamente con la EPS en la búsqueda de mecanismos que permitan restablecer el flujo de recursos y preservar la atención de los pacientes.



