Paradójicamente, cuando tenemos insomnio, quedarnos en la cama intentando dormir puede ser una de las peores cosas que podemos hacer. Así lo afirma la escritora Marie Darrieussecq en su libro Sleepless, donde divide el mundo entre quienes pueden dormir y quienes no. Del lado afortunado están aquellos que concilian y mantienen el sueño con facilidad; del otro, con una pierna colgando del borde, se encuentra aproximadamente el 10 % de los adultos del mundo, según algunas estimaciones.
¿Por qué no debes quedarte en cama si no duermes?
Los especialistas en medicina del sueño explican que permanecer en la cama despierto puede asociar el lecho con la vigilia, generando ansiedad y perpetuando el insomnio. La recomendación es levantarse, realizar una actividad relajante en penumbra y regresar a la cama solo cuando se sienta sueño.
Causas comunes del insomnio
- Estrés y preocupaciones cotidianas
- Malos hábitos de sueño (horarios irregulares, uso de pantallas antes de dormir)
- Trastornos de salud mental como ansiedad o depresión
- Condiciones médicas (dolor crónico, apnea del sueño)
- Consumo de cafeína, nicotina o alcohol
Higiene del sueño: claves para descansar mejor
La higiene del sueño incluye prácticas como mantener un horario constante, evitar siestas largas, crear un ambiente oscuro y silencioso, y limitar la exposición a dispositivos electrónicos antes de acostarse. Estas medidas pueden mejorar significativamente la calidad del descanso.
Consejos prácticos
- Establece una rutina relajante previa al sueño (leer, meditar, tomar un baño tibio).
- Usa la cama solo para dormir y tener relaciones sexuales.
- Si no concilias el sueño en 20 minutos, levántate y haz algo tranquilo hasta sentir sueño.
- Evita comidas pesadas, cafeína y alcohol cerca de la hora de dormir.
- Realiza ejercicio regularmente, pero no justo antes de acostarte.
El insomnio es un problema de salud que afecta la calidad de vida. Consultar con un especialista puede ayudar a identificar las causas subyacentes y encontrar el tratamiento adecuado.



