El Congreso de la Ciudad de México ha recibido una iniciativa legislativa conocida como la "Ley Merlín", impulsada por la diputada Luisa Fernanda Ledesma, de Movimiento Ciudadano. La propuesta busca reformar el artículo 5 de la Ley de Protección y Bienestar de los Animales de la Ciudad de México para incorporar el concepto de bienestar integral de los seres sintientes que participan legalmente en actividades generadoras de valor económico.
Origen de la iniciativa: el caso de Merlín
La propuesta surgió tras el fenómeno viral de Merlín, un pato doméstico mexicano que se convirtió en una sensación internacional durante la Copa del Mundo 2026. El animal saltó a la fama tras ser captado celebrando con la camiseta de la Selección Mexicana en diversos espacios públicos de la capital.
Según la diputada Ledesma, la historia del ave despertó el interés de miles de personas y llamó la atención de medios de comunicación, programas de televisión y empresas interesadas en trabajar con él. "Hasta hoy las leyes en nuestra ciudad hablan de proteger a los animales frente al maltrato, la crueldad y el abandono, pero ninguna responde a una pregunta fundamental: ¿qué pasa cuando un ser sintiente ayuda a generar valor económico?", señaló durante su intervención en el Congreso.
Alcance de la Ley Merlín
La legisladora aclaró que la denominada "Ley Merlín" no pretende convertir a los animales en bienes patrimoniales ni establecer mecanismos económicos para sus cuidadores. Su propósito es que parte de los recursos generados gracias a la participación del animal se traduzcan en beneficios directos para su bienestar.
Entre los beneficios mencionados se incluyen mejor alimentación, atención médico-veterinaria, medicamentos, procesos de rehabilitación, cuidados especializados, enriquecimiento ambiental y condiciones adecuadas para su vejez. "La 'Ley Merlín' no protege el dinero, protege el bienestar. No regula la fama, regula la responsabilidad", afirmó la congresista.
Contexto y futuro de la iniciativa
La propuesta llega pocos meses después de que el Congreso de la Ciudad de México avanzara en el reconocimiento del interés superior de los seres sintientes, principio que busca garantizar que el bienestar animal sea considerado una prioridad en la toma de decisiones públicas.
La iniciativa no fue concebida únicamente para el caso de Merlín, sino para todos aquellos animales que en el futuro participen en actividades culturales, recreativas, audiovisuales, digitales o publicitarias y cuya presencia contribuya a generar valor económico.
Al finalizar la sesión, la Mesa Directiva informó que la iniciativa fue turnada a la Comisión de Bienestar Animal del Congreso de la Ciudad de México, donde será analizada y discutida antes de continuar su trámite legislativo. De ser aprobada, la reforma convertiría a Ciudad de México en una de las primeras jurisdicciones en contemplar de manera específica el bienestar de los animales que, de forma lícita, participan en actividades capaces de generar ingresos económicos para sus cuidadores o terceros.



