La Superintendencia Nacional de Salud, liderada por Daniel Quintero, apartó de su cargo a Germán Gallo, quien se desempeñaba como agente interventor de Famisanar EPS, y designó en su lugar a Mauricio Molina Álvarez como nuevo gerente interventor. La decisión se formalizó mediante una resolución emitida por el ente de control.
Proceso de transición y rendición de cuentas
Según la resolución, Gallo deberá entregar a Molina Álvarez todos los activos, libros de contabilidad, registros y demás elementos relacionados con la administración de bienes de la entidad que estén en su posesión. Además, deberá realizar un empalme dentro de los tres días siguientes a la notificación de la decisión y, en un plazo de diez días, presentar una rendición de cuentas a la Superintendencia y al nuevo interventor sobre su labor como administrador de propiedades y asuntos de la entidad.
La remoción de Gallo se hará efectiva una vez Molina Álvarez acepte el cargo y se posesione, lo cual deberá ocurrir dentro de los cinco días posteriores a la publicación de la resolución.
Razones del cambio: deterioro financiero progresivo
La medida se adoptó después de que el Comité de Medidas Especiales sesionara el pasado 30 de junio para analizar la situación de Famisanar. Durante la reunión, la Delegada para Entidades de Aseguramiento en Salud presentó un informe que evidenció un deterioro progresivo de la situación financiera de la EPS. Entre las causas identificadas se encuentran la acumulación de pérdidas, el incremento de anticipos sin mecanismos efectivos de seguimiento y control, el incumplimiento de condiciones financieras y de solvencia, y el aumento de tutelas.
Antecedentes de la intervención
Desde el 15 de septiembre de 2023, la Superintendencia de Salud inició la intervención forzosa administrativa de Famisanar EPS. El 16 de septiembre de 2024, la entidad prorrogó esta medida por un año más, extendiendo la intervención hasta el 15 de septiembre de 2026. La Supersalud explicó que durante el período comprendido entre noviembre de 2024 y mayo de 2025, se evidenció que la EPS mantiene deficiencias en sus componentes financiero, técnico-científico y jurídico, las cuales afectan su viabilidad operativa y el cumplimiento de su función como aseguradora dentro del Sistema General de Seguridad Social en Salud.



