La menopausia, un proceso natural que suele presentarse entre los 45 y 55 años, conlleva una serie de cambios físicos, emocionales y sexuales que impactan la vida cotidiana de las mujeres. Según especialistas del Hospital Quirónsalud Córdoba, esta etapa puede convertirse en una oportunidad para fortalecer el bienestar, la autoestima y la relación con el propio cuerpo.
La menopausia y la sexualidad: una nueva perspectiva
Lucía Adamuz, sexóloga del Hospital Quirónsalud Córdoba, explicó que uno de los aspectos menos abordados de esta etapa es su impacto en la sexualidad. La reducción hormonal puede provocar sequedad vaginal, menor lubricación y molestias durante las relaciones sexuales, así como cambios en el deseo. Sin embargo, la especialista afirmó que "la menopausia no supone el final de la vida sexual, sino una etapa de cambio en la que muchas mujeres pueden redescubrir su deseo y su forma de relacionarse con el placer".
La sexualidad puede evolucionar hacia experiencias más conscientes y desvinculadas de la presión reproductiva. La comunicación con la pareja, el uso de lubricantes cuando sea necesario y una actitud abierta hacia la exploración pueden favorecer una vida íntima satisfactoria y una relación más consciente con el propio cuerpo.
Cambios físicos y autocuidado durante la menopausia
Entre los síntomas más frecuentes de la menopausia se encuentran los sofocos, las sudoraciones nocturnas, las alteraciones del sueño y los cambios en la piel y el cabello. También pueden presentarse aumentos de peso, especialmente en la zona abdominal, así como modificaciones en el metabolismo y la densidad ósea. Adamuz señaló que estos cambios pueden influir en la percepción de la imagen corporal, por lo que consideró importante fomentar una actitud de aceptación.
La práctica regular de ejercicio, una alimentación equilibrada y un descanso adecuado contribuyen tanto a la salud física como al bienestar emocional. Prestar atención a las emociones y desarrollar espacios de autocuidado resulta fundamental.
Impacto emocional de la transición menopáusica
Las fluctuaciones hormonales propias de la menopausia pueden afectar el estado de ánimo y generar irritabilidad, ansiedad o una mayor sensibilidad emocional. A estos factores se suman cambios vitales que suelen coincidir con esta etapa, como la independencia de los hijos, transformaciones laborales o el cuidado de familiares de edad avanzada. Herramientas como la respiración consciente o el acompañamiento psicológico pueden ayudar a gestionar el estrés y fortalecer la estabilidad emocional.
Una etapa de redefinición personal
La menopausia no necesariamente representa el cierre de una etapa activa. Por el contrario, puede convertirse en un momento para replantear objetivos personales, retomar intereses propios y fortalecer la identidad más allá de los roles tradicionales. La comunicación con la pareja, el uso de lubricantes cuando sea necesario y una actitud abierta hacia la exploración pueden favorecer una vida íntima satisfactoria y una relación más consciente con el propio cuerpo.
La menopausia, lejos de apagar el deseo, invita a las mujeres a conocerse mejor, a aceptar los cambios y a vivir su sexualidad de manera plena y consciente. Con información de Infosalus y el Hospital Quirónsalud Córdoba.



