UNICEF: 680.000 niños necesitan ayuda urgente tras terremotos en Venezuela
UNICEF: 680.000 niños requieren ayuda urgente en Venezuela

Los devastadores terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron Venezuela el 24 de junio de 2026 han dejado una huella imborrable, con más de 1.700 fallecidos y decenas de miles de personas desaparecidas. La emergencia ha golpeado con especial crudeza a la población infantil: cerca de 680.000 niños requieren asistencia humanitaria urgente, según advirtió Roberto Benes, director de UNICEF para América Latina, quien lidera las operaciones de ayuda en La Guaira.

Impacto desproporcionado en la infancia

Benes subrayó que los menores representan el 28% de la población nacional y enfrentan la pérdida de sus hogares, el trauma del desastre y el riesgo de quedar desamparados. "La cifra es alarmante y refleja la vulnerabilidad de un sector que hoy necesita protección inmediata", declaró el directivo desde un refugio temporal en Catia La Mar, estado La Guaira.

UNICEF ha estructurado su intervención en tres ejes críticos para mitigar el impacto inmediato: suministros médicos de emergencia, acceso a agua potable y creación de espacios seguros donde los niños puedan reunirse acompañados por profesionales, psicólogos y trabajadores sociales para recuperar una sensación de normalidad.

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Agua potable: el desafío más complejo

El acceso al agua potable se ha convertido en uno de los mayores retos, ya que los terremotos destruyeron gran parte de la infraestructura de saneamiento. Para hacer frente a esta crisis, la organización ha movilizado 48 toneladas de suministros, incluyendo purificadores y tanques de almacenamiento, destinados a abastecer los campamentos transitorios donde se refugian las familias que perdieron sus viviendas.

Prevención ante trata y explotación infantil

Uno de los temores más acuciantes tras una catástrofe de esta magnitud es el desamparo de los menores, que los expone a riesgos de trata de personas y explotación, como ocurrió tras el terremoto de Haití en 2010. Benes enfatizó que UNICEF trabaja en estrecha coordinación con las autoridades venezolanas para prevenir cualquier acto criminal que pueda aprovechar la situación. "Fundamental es prevenir cualquier acto criminal que pueda tomar ventaja de una situación en lo inmediato de gran complejidad. Tenemos este servicio, por lo menos hasta 15 de estos centros amigables que vamos a establecer por los servicios de protección del Estado venezolano", indicó.

Hasta el momento no se han reportado redes delictivas operando en las zonas afectadas, pero el despliegue de protocolos de protección infantil busca blindar a los niños contra cualquier vulneración de sus derechos en medio del caos.

Transición hacia la rehabilitación

Aunque los equipos de rescate mantienen la esperanza de hallar sobrevivientes, el enfoque de las agencias humanitarias comienza a desplazarse hacia la fase de rehabilitación. Benes destacó que, si bien la fase de auxilio es prioritaria, "hay un proceso de reconstrucción, de rehabilitación y de recuperación que va a ser largo". Con una meta de atención fijada en 234.000 niños, UNICEF continúa coordinando acciones para garantizar suministros médicos, salud y un entorno protector.

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