La Compañía de Bomberos Voluntarios de Panajachel, en Guatemala, está de luto tras la muerte de Chispa, una perrita que durante 15 años acompañó las labores de la institución y se convirtió en un símbolo de lealtad y servicio.
La noticia fue compartida en la cuenta oficial de Facebook de los Bomberos Voluntarios de Panajachel, donde sus compañeros la recordaron como “nuestra compañera fiel, nuestra guardiana silenciosa”, destacando su papel en emergencias, turnos exigentes y jornadas de alta presión.
Según la publicación, Chispa no solo era parte del equipo, sino que también aportaba un componente emocional fundamental. “En cada salida, en cada turno, en cada momento difícil, ahí estaba ella, sin palabras, pero con una mirada que lo decía todo”, señalaron.
Durante más de una década, la perrita acompañó a los bomberos en madrugadas frías, emergencias intensas y situaciones de alto riesgo, convirtiéndose en un apoyo silencioso. Su compañía representaba consuelo, alegría y apoyo incondicional.
La institución agradeció a Mario Cosme, quien realizó un retrato en claroscuro para homenajear a Chispa, obra que quedará como recuerdo permanente en las instalaciones. “Chispa no solo fue una perrita, fue familia”, concluyeron en el mensaje de despedida.



