Habitantes del barrio Centenario, en Santander de Quilichao, norte del Cauca, vivieron momentos de tensión el martes 26 de agosto tras la caída de un dron cargado con explosivos sobre el techo de una vivienda. El hecho ocurrió cuando disidentes de las Farc intentaron atacar la estación de Policía del sector empleando un dispositivo no tripulado equipado con una granada de mortero.
La situación fue detectada por los policías y soldados acuartelados, quienes accionaron un inhibidor antidrones que logró inutilizar el sistema de vuelo del dron, ocasionando su caída junto con el artefacto explosivo. “Nuestros soldados fueron clave para contrarrestar este ataque, logrando derribar este dron, el cual estaba acondicionado con un mortero”, afirmaron los policías citados por El País de Cali.
Ante la alarma generada en la comunidad y al escuchar los disparos de los policías hacia el dron, los habitantes del sector optaron por buscar refugio en sus viviendas. Pese a la amenaza inminente, el dispositivo fue retirado posteriormente por los uniformados, quienes lo trasladaron a un sitio seguro para proceder a su destrucción controlada.
En lo corrido del año, con este caso, ya suman tres los drones neutralizados por la fuerza pública en Santander de Quilichao. El municipio ha sido escenario recurrente de hostilidades y ataques con explosivos en los últimos meses, en medio del recrudecimiento del conflicto armado en el norte del Cauca.
La reciente neutralización revive el recuerdo del atentado perpetrado el viernes 11 de julio en la estación de Policía de Santander de Quilichao, donde un ataque con dron explosivo cobró la vida de la patrullera Maryori Ramos e hirió gravemente a dos de sus compañeros. La madre de la patrullera, María Azucena Mamian, relató que su hija le expresaba la dificultad de los días en Santander de Quilichao, pero se mantenía firme en su vocación policial.



