Londres, 10 jun (EFE).- El regulador del espacio digital británico, Ofcom, advirtió hoy a las plataformas que albergan las redes sociales de que tomará medidas "para encarar el odio y el terrorismo" que circulan en ellas, especialmente tras los disturbios por motivos raciales registrados anoche en Belfast, capital de Irlanda del Norte.
Ofcom, que supervisa el sector de comunicaciones, recuerda que el apuñalamiento de un local a manos de un sudanés por motivos desconocidos provocó disturbios, "de los que algunos parecen haber sido incitados en línea, entre ellos incidentes violentos de carácter racial, ataques incendiarios contra hogares y vehículos y ataques a la policía".
El regulador recuerda en su comunicado dirigido a las plataformas digitales que esta situación no es nueva, y que en cada crisis se manifiesta un mismo patrón: que el "contenido ilegal" difundido en las redes se acaba traduciendo en delitos de odio y violencia. Y aunque hay una batería de medidas para limitar el odio digital que debe superar aún un trámite parlamentario, Ofcom pide a las plataformas que no esperen hasta completar este trámite: "Dada la urgencia de la situación, esperamos de ustedes que atajen los contenidos violentos".
La carta no menciona ninguna plataforma en concreto, aunque en el caos de ayer una de las redes más activas en la propagación de discursos radicales fue X, propiedad de Elon Musk, que dedicó varios "posts" a lo que sucedía en Belfast, entre ellos un mensaje de un político ultraderechista que decía "Millones deben irse de aquí", junto a la fotografía del sudanés que atacó a un ciudadano norilandés.
Ofcom concluye su mensaje con esta advertencia: "No dudaremos en tomar acciones suplementarias con los servicios que no cumplan la Ley de Seguridad en línea para proteger al pueblo británico de todo daño".
Contexto de los disturbios en Belfast
Los incidentes ocurridos en Belfast han puesto de relieve la peligrosa interacción entre el discurso de odio en línea y la violencia en el mundo real. El ataque con arma blanca, perpetrado por un hombre de origen sudanés, desencadenó una serie de disturbios que incluyeron agresiones raciales, incendios provocados y enfrentamientos con la policía. Las autoridades locales han señalado que la difusión de información falsa y mensajes incendiarios en redes sociales contribuyó a exacerbar la situación.
Medidas regulatorias pendientes
Ofcom se encuentra en proceso de implementar la Ley de Seguridad en línea, que otorga al organismo la autoridad para imponer sanciones a las plataformas que no eliminen contenido ilegal. Sin embargo, la ley aún debe pasar por el parlamento, lo que ha generado críticas sobre la lentitud del proceso. Mientras tanto, el regulador insta a las empresas tecnológicas a actuar de forma proactiva para evitar que la violencia se propague.
La advertencia de Ofcom se produce en un momento de creciente preocupación por el papel de las redes sociales en la radicalización y la incitación al odio. Organizaciones de derechos humanos han instado a las plataformas a reforzar sus políticas de moderación y a colaborar con las autoridades para identificar y sancionar a los responsables de incitar a la violencia.



