Singapur implementará una medida extrema para combatir el acoso escolar: a partir de 2027, los profesores podrán castigar a los alumnos con azotes con vara. La decisión busca frenar el bullying en las escuelas del país asiático.
La autorización permitirá a los docentes aplicar este castigo físico en casos graves de acoso, siempre bajo estrictos protocolos. La medida ha generado debate entre defensores de derechos infantiles y partidarios de la disciplina escolar.
El gobierno singapurense defiende la acción como necesaria para mantener el orden y la seguridad en los centros educativos. Se espera que la implementación incluya supervisión y registro de cada incidente.
Críticos señalan que los azotes pueden tener efectos psicológicos negativos en los menores. Sin embargo, las autoridades locales argumentan que la medida es un último recurso para casos extremos.



