Ciclorrutas bogotanas: solo para bicicletas, no para motos eléctricas
Ciclorrutas: solo para bicicletas, no para motos eléctricas

La ciclorruta no es para motos eléctricas: llamado de la Secretaría de Movilidad

Bogotá ha construido una de las redes de cicloinfraestructura más importantes de Latinoamérica, con 680 kilómetros diseñados para quienes se movilizan a pedal. Estos espacios buscan proteger la vida y fomentar una movilidad segura y sostenible. Sin embargo, la confusión generada por vehículos motorizados vendidos como bicicletas eléctricas, pero que en realidad son motos eléctricas, mopeds o ciclomotores, pone en riesgo a los ciclistas.

El problema radica en que estos vehículos alcanzan velocidades superiores a las de una bicicleta y no requieren pedaleo, pero invaden las ciclorrutas, incrementando el riesgo de siniestros. Se mezclan bicicletas y ciclomotores con características muy distintas en un espacio no diseñado para ello, comprometiendo la seguridad vial.

Marco legal vigente

La Resolución 160 de 2017 del Ministerio de Transporte sigue vigente y restringe la circulación de ciclomotores por ciclorrutas. Por otro lado, la Ley 2486 de 2025 aún no ha sido reglamentada, por lo que no ampara a quienes incumplan la norma actual. Además, esta ley faculta a las autoridades de tránsito para establecer tramos específicos donde no se permita la circulación de vehículos eléctricos livianos por razones de seguridad.

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Un aspecto adicional es que estos vehículos no están incluidos en el Informe Policial de Accidentes de Tránsito (Ipat), lo que dificulta la trazabilidad de siniestros. Tampoco cuentan con Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (Soat), dejando sin cobertura a las personas lesionadas.

Velocidad y riesgo

La velocidad es un factor crítico en seguridad vial. Los ciclomotores en ciclorrutas alcanzan velocidades mayores que las bicicletas convencionales, aumentando el riesgo de siniestros y la gravedad de sus consecuencias. Además, los tiempos de reacción son diferentes: los ciclomotores requieren mayor distancia de frenado y tienen menor capacidad de reacción. En caso de siniestro, los ciclistas, con menor masa y velocidad, resultan más vulnerables.

Acciones de control

La Secretaría de Movilidad, en ejercicio de sus funciones y con sustento legal, realiza controles en ciclorrutas para evitar la invasión de ciclomotores. En lo corrido del año, se han realizado más de 200 operativos y acciones de sensibilización a más de 700 usuarios. También se instaló señalización en 108 puntos críticos de 14 localidades, con señales que prohíben tricimotores, ciclomotores y motos eléctricas. El objetivo es informar, controlar y proteger vidas.

Bogotá no se opone a la movilidad eléctrica, sino que promueve la sostenibilidad con responsabilidad, priorizando la vida de peatones y ciclistas. Se invita a los ciudadanos a informarse, identificar el tipo de vehículo y respetar los espacios viales para proteger la vida de todos.

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