La vía Mosquera–La Mesa, uno de los corredores más importantes del suroccidente de Cundinamarca, fue reabierta al tránsito este 30 de abril después de que las autoridades retiraran el 100% del material lodoso que bloqueaba la carpeta asfáltica. El gobernador Jorge Emilio Rey Ángel anunció que la reapertura será progresiva, controlada y con restricciones de movilidad para garantizar la seguridad de los conductores.
Las labores de emergencia se extendieron por más de tres días con el apoyo de 34 máquinas, removiendo más de 2.000 metros cúbicos de escombros y lodo. “Ya el 100% de ese material que cubría la carpeta asfáltica ya no existe en este corredor”, señaló el gobernador en un video difundido desde el kilómetro 96, sector Chantillí.
A partir de las 8:00 a.m., se habilitó el paso bidireccional con reducción de carriles entre los kilómetros 95 y 74, pasando de dos carriles a uno. Esto implica control de velocidad obligatorio, presencia de autoridades de tránsito y monitoreo permanente. Además, desde las 4:00 p.m. operará el plan Éxodo con reversible continuo desde la glorieta de Toreros en Mosquera hasta Apulo.
Las autoridades advirtieron que la situación aún no está completamente estabilizada debido a las lluvias continuas. Si se presentan nuevas precipitaciones y el nivel del material en el kilómetro 96 vuelve a aumentar, se podrían ejecutar cierres temporales preventivos. En ese caso, la ruta alterna recomendada es la Troncal del Tequendama.
La emergencia, provocada por fuertes lluvias, generó cerca de 10 derrumbes en el corredor vial. El municipio de La Mesa declaró alerta roja por deslizamientos, viviendas en riesgo y afectaciones en el sistema de acueducto. Más de 32 municipios de Cundinamarca han reportado afectaciones por la ola invernal.



