Concejo de Bogotá aprueba proyecto para recuperar edificios abandonados en el Centro Histórico
Bogotá recuperará edificios abandonados en Centro Histórico

Concejo de Bogotá da luz verde a ambicioso plan de recuperación de edificaciones en desuso

El Concejo de Bogotá aprobó de manera unánime un proyecto de acuerdo que establece lineamientos estratégicos para el reúso y revitalización de edificaciones abandonadas o subutilizadas en la capital colombiana. Esta iniciativa, presentada por la concejal Cristina Calderón Restrepo del Nuevo Liberalismo, representa un paso fundamental en la política de desarrollo urbano sostenible que viene implementando el Distrito.

Prioridad al Centro Histórico y sectores estratégicos

La normativa aprobada prioriza específicamente el Centro Histórico de Bogotá y aquellos sectores catalogados como de interés urbanístico, respetando escrupulosamente el patrimonio arquitectónico y las regulaciones urbanísticas vigentes. "El reúso de infraestructura existente no se trata de una idea romántica sobre 'cuidar lo viejo', sino de una estrategia urbana probada que puede transformar la ciudad con inteligencia y sin grandes costos fiscales", afirmó Calderón durante la sesión de aprobación.

El proyecto articula de manera coordinada a diversas entidades distritales, particularmente a la Secretaría de Hábitat y la Empresa de Renovación Urbana de Bogotá (RenoBo), garantizando que esta iniciativa cuente con seguimiento técnico y resultados medibles en el tiempo.

Beneficios ambientales y urbanísticos múltiples

Entre los principales beneficios que persigue esta iniciativa se encuentran:

  • Reducción significativa de la huella de carbono: El sector construcción en Bogotá puede representar entre el 30% y 40% de las emisiones derivadas del ciclo de vida de las edificaciones.
  • Disminución de la presión sobre el suelo: Al aprovechar estructuras ya existentes, se desacelera el crecimiento desmedido hacia zonas rurales y ambientales.
  • Protección de la estructura ecológica principal: Se evita la expansión urbana hacia áreas de valor ambiental.
  • Reactivación económica: Los edificios vacíos actúan como "zonas muertas" que frenan la actividad comercial y deterioran la percepción de seguridad.

"Reconvertir edificios abandonados o subutilizados reduce la presión sobre el suelo, evita que la ciudad siga extendiéndose hacia la ruralidad y protege la estructura ecológica principal. En una ciudad que ya tocó sus límites, aprovechar lo que ya está construido es simplemente sensato", explicó la concejal autora del proyecto.

Metas concretas y avances previos

La Secretaría de Hábitat y RenoBo ya han venido trabajando en la revitalización de inmuebles subutilizados, estableciendo como meta más de 14.000 soluciones habitacionales en estructuras existentes. El reto principal consiste en intervenir estos espacios manteniendo su valor histórico o patrimonial, transformándolos en puntos estratégicos para comercio o vivienda accesible.

El año pasado, la cartera de Hábitat lanzó una estrategia específica para convocar edificios con potencial de vivienda, con el objetivo de habilitarlos como proyectos de Vivienda de Interés Social (VIS). "Si alguien tiene un inmueble que está localizado en zonas de patrimonio y puede localizar vivienda VIS en su interior, podrá entrar a la convocatoria para que sus inquilinos reciban subsidios de arrendamiento del programa Ahorro para mi Casa", detalló Vanessa Velasco Bernal, secretaria de Hábitat de Bogotá.

Impacto fiscal y proyecciones económicas

Estas intervenciones generarían un impacto directo en las finanzas del Distrito, reactivando el universo de edificios potenciales de vivienda que pueden ser sujetos de cobro de impuestos como predial e ICA. Según datos de RenoBo, en Bogotá se identifica un universo de 2.187 predios potenciales en actuaciones estratégicas priorizadas en Teusaquillo y el Centro Histórico, estimándose que aproximadamente el 30% son viables para adecuación a vivienda.

Las proyecciones oficiales indican que se podrían generar alrededor de 9.700 viviendas y un recaudo futuro de 14.000 millones de pesos anuales posterior a las modificaciones estructurales. "Cada edificio que se recupera fortalece la red de calles vivas, aumenta la densidad equilibrada y mejora la percepción de seguridad. En términos urbanos, reusar es reconstruir la ciudad desde dentro", concluyó la concejal Calderón.