Bogotá frente a las lluvias: urbanismo debe priorizar adaptación y bienestar, no solo cemento
Bogotá: urbanismo debe priorizar adaptación y bienestar

Las lluvias intensas en Colombia exigen un cambio urgente en el diseño urbano de Bogotá

Las intensas lluvias de los últimos meses han causado tragedias en zonas rurales como Córdoba y en capitales como Bogotá o Medellín, sirviendo como una alerta crítica que nos obliga a repensar el diseño de los entornos urbanos bajo la óptica de la adaptación y el bienestar. En el caso específico de Bogotá, ya no podemos seguir viendo la ciudad como un simple rompecabezas de cajas de cemento. La visión tradicional del urbanismo, que entiende la metrópolis como un conjunto de edificios apilados, está completamente agotada.

El modelo inmobiliario actual atenta contra la salud y la socialización

Esas "cajas de zapatos" en las que intentamos meter a la fuerza a las familias no solo ignoran el entorno natural, sino que atentan contra la salud mental y física de quienes las habitan. Como ingeniera, entiendo que todo sistema debe ser eficiente para funcionar correctamente, y el modelo inmobiliario actual en Bogotá parece ir en contravía de esta lógica fundamental.

  • Cada vez las viviendas son más pequeñas, con algunas de menos de 30 metros cuadrados.
  • Esto elimina espacios vitales para la socialización, obligando a mercantilizar los encuentros en bares o restaurantes.
  • El espacio público, especialmente el verde, se convierte en una infraestructura esencial, no en un mero adorno paisajístico.

La falta de diseño bioclimático y la inercia peligrosa del sector

Durante años, el sector de la construcción ha operado bajo una inercia peligrosa: repetir el mismo diseño de torre de apartamentos desde la costa hasta la sabana, ignorando las particularidades del sol, el viento y la gestión del agua de cada lugar. Esta falta de diseño bioclimático no solo es ineficiente, sino también costosa para los ciudadanos, que terminan pagando energía extra para climatizar espacios mal planeados.

El proyecto Bavaria Fábrica: un ejemplo de transición hacia la sostenibilidad

Afortunadamente, estamos viendo que el cambio es posible cuando hay voluntad técnica y presión ciudadana. El proyecto Bavaria Fábrica, en la localidad de Kennedy, es el mejor ejemplo de esta transición. Lo que inicialmente se proyectó en 2017 como una obra "dura", saturada de torres y que implicaba una tala masiva de casi 10.000 árboles, se transformó radicalmente.

  1. Gracias a la persistencia de la comunidad que defendió su "Bosque Bavaria".
  2. Y a una gestión administrativa que entendió la crisis climática, el plan parcial fue modificado profundamente.

Ya no es solo un negocio inmobiliario: es un laboratorio de adaptación que prioriza la convivencia entre seres humanos y naturaleza.

Implementación de sistemas sostenibles y conservación del arbolado

Esta propuesta es clara y potente: no se trata de expulsar a los seres humanos para proteger la naturaleza, sino de aprender a convivir. El nuevo diseño se obliga a implementar Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS), que permiten que el agua lluvia regrese a la tierra y recargue los acuíferos, en lugar de saturar un alcantarillado obsoleto.

  • Prioriza la conservación del arbolado existente.
  • Reemplazo progresivo por especies nativas que protejan la fauna local.
  • Creación de un corredor verde que conecta con los humedales de Techo y El Burro.

Bogotá necesita un urbanismo que diseñe para la vida

Bogotá, con sus más de ocho millones de habitantes, ya no aguanta más "obras duras" que ignoren la estructura ecológica. Experiencias como la del Parque Simón Bolívar nos han enseñado que es posible albergar biodiversidad—aves, pequeños mamíferos y reptiles—en medio de una intensa actividad humana. El reto para los futuros proyectos urbanísticos es entender que el verde es el nuevo estándar de calidad.

Debemos pasar del urbanismo extractivo a uno que diseñe para la vida, donde el éxito de un proyecto no se mida solo en metros construidos, sino en la capacidad de generar bienestar para las personas y para el ecosistema que nos sostiene.