Interiorista comparte estrategias para un hogar adaptado a la tercera edad
La planificación de una vivienda no solo debe enfocarse en aspectos estéticos, sino también en cómo se vivirá en el futuro. Con esta visión, la interiorista María José Gómez, de Luzio Studio, detalla qué elementos evitaría y qué aspectos priorizaría al diseñar su casa a los 65 años, poniendo el acento en la comodidad, la seguridad y el bienestar sin sacrificar el diseño.
Distribución y movilidad: claves para la funcionalidad
Gómez enfatiza la importancia de simplificar la organización del hogar y facilitar los desplazamientos cotidianos. "Si tuviera 65 años, evitaría los pasillos largos y los recorridos innecesarios", afirma, proponiendo espacios que se articulen de forma directa y funcional para reducir trayectos que no aporten a la vida diaria.
En este contexto, recomienda:
- Optar por casas de una sola planta para mejorar la movilidad y seguridad.
- Diferenciar claramente la zona de día y la zona de noche.
- Reducir divisiones rígidas y priorizar ambientes abiertos y vinculados.
- Incluir un espacio exterior, como terraza o jardín, para fomentar el contacto con el aire libre y el encuentro social.
"Menos ambientes, pero mejor pensados", resume la experta, destacando que las áreas sociales adquieren mayor relevancia en esta etapa.
Recomendaciones prácticas para proyectar el hogar
La interiorista enumera una serie de pautas esenciales para adaptar la vivienda a las necesidades de la tercera edad:
- Anticiparse a los cambios: "Más que pensar únicamente en las necesidades actuales, es fundamental proyectar la vivienda para que sea capaz de evolucionar con quienes la habitan".
- Distribución flexible: "La clave está en los cambios sin grandes intervenciones, espacios que puedan transformarse, habitaciones que asuman distintos usos y una organización que no sea rígida".
- Espacios versátiles y menos pasillos: Favorecer ambientes multifuncionales y áreas abiertas que impulsen la interacción, minimizando corredores innecesarios. Los tabiques móviles permiten adaptaciones sin reformas prolongadas.
- Funcionalidad y estilo: "Una buena distribución, además de funcional, debe ser estética". La relación visual entre ambientes y el equilibrio entre zonas sociales y privadas mantienen coherencia con el tiempo.
- Materiales nobles y fáciles de mantener: "Son siempre una apuesta segura, como madera, piedra, metal, vidrio o cerámica de calidad. Envejecen bien, ganan personalidad con el uso y requieren menos reemplazos".
- Muebles atemporales y con personalidad: "Los muebles bien diseñados y duraderos decoran la casa construyendo una personalidad definida".
Iluminación: elemento determinante para la calidad de vida
Gómez destaca que "la iluminación es uno de los elementos más determinantes en la calidad de vida dentro de una vivienda". Recomienda que la luz natural abarque todos los espacios y pueda ajustarse según el momento del día. Además, señala que la iluminación artificial bien diseñada puede evocar sensaciones de la naturaleza, favorecer el descanso y potenciar el bienestar.
Estas estrategias buscan crear hogares que no solo sean estéticamente agradables, sino también prácticos y adaptables, asegurando un entorno seguro y confortable para disfrutar de la tercera edad.



