La escritora argentina Ana María Shua, reconocida por la crítica internacional como la máxima exponente del microrrelato en español, inauguró la vigésimo segunda edición del Festival Internacional de Poesía de Granada (FIP). El evento, que se celebra hasta el 9 de mayo en diversos espacios emblemáticos de la ciudad andaluza, contó con la presencia de la autora en la Huerta de San Vicente, antigua residencia de verano de Federico García Lorca.
Un festival con historia y vocación poética
El FIP nació hace veintiún años como un espacio de encuentro para acercar la poesía a los lectores. En sus más de dos décadas de trayectoria, ha reunido a más de quinientos autores, enriqueciendo el diálogo poético y cultural en el ámbito hispanohablante. Esta edición se desarrolla en sedes como la Huerta de San Vicente, el Carmen de los Mártires —donde San Juan de la Cruz escribió el Cántico Espiritual— y el recinto de la Alhambra.
Ana María Shua: una voz consagrada
Shua, recientemente declarada Personalidad Destacada de la Cultura por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, llegó a España en la cúspide de una carrera que abarca más de medio siglo. Su presencia en el FIP no solo representó un evento literario, sino la validación de una estética que transforma lo mínimo en monumental. Con más de diez libros publicados —entre novelas, cuentos y microrrelatos—, su figura simboliza la perseverancia de una voz que comenzó en la poesía a los dieciséis años y que hoy es estudiada en las cátedras más prestigiosas del mundo hispanohablante.
Diálogo con la academia
La conversación, titulada “Los lectores de la UGR preguntan”, fue un ejercicio de disección literaria. Remedios Sánchez, catedrática de la Universidad de Granada y experta en filología hispánica, exploró junto a Shua los mecanismos de una obra que se niega a ser encasillada. Desde el realismo punzante de su primera novela, Soy paciente (1980), hasta sus incursiones en el microrrelato, la autora demostró que la literatura es un juego de espejos donde la ironía es la herramienta principal para sobrevivir al caos de la realidad.
El arte del microrrelato
Considerada por la crítica internacional como la referente absoluta del microrrelato en español, Shua ha destilado universos enteros en apenas tres líneas. Obras como La sueñera o Casa de geishas no son solo colecciones de textos breves, sino artefactos de precisión relojera que obligan al lector a completar el sentido de lo no dicho. Su capacidad para hallar la pequeña grieta en lo cotidiano la ha convertido en una autora de culto para las nuevas generaciones de escritores que buscan en la brevedad una respuesta a la inmediatez del siglo XXI.
Influencia en el cine y la cultura popular
El vínculo de Shua con el cine y la cultura popular también forma parte de su recorrido artístico. Guionista de filmes como Los amores de Laurita, la escritora encarna la polimatía técnica. Para ella, escribir no es una actividad sagrada, sino un oficio que requiere darle sentido al desorden del mundo. Esta visión pragmática, pero profundamente artística, ha llevado sus textos a ser traducidos al inglés, francés, alemán, italiano, portugués, neerlandés, e incluso coreano y japonés.
Reflexión sobre el cuerpo y la enfermedad
Uno de los puntos más esperados de su intervención fue la reflexión sobre el cuerpo y la enfermedad, temas que atraviesan su producción más reciente, como El cuerpo roto (2025). Shua posee la rara habilidad de abordar lo trágico con una elegancia que nunca cae en el sentimentalismo. Su literatura es un ejercicio de maldad controlada, como ella misma ha sugerido, donde la observación clínica de la fragilidad humana se convierte en una experiencia estética reconfortante para el lector.
Conexión con la memoria poética
La elección de la Huerta de San Vicente para este encuentro subrayó la intención del FIP Granada de conectar la vanguardia narrativa con la memoria poética. En los jardines donde Lorca escribió algunas de sus páginas más memorables, Shua compartió su visión sobre cómo la poesía —el género con el que debutó en 1967 con El sol y yo— sigue siendo el esqueleto secreto de toda su prosa. Esta circularidad en su carrera demuestra una coherencia artística que pocos autores logran mantener durante cinco décadas de actividad ininterrumpida.
Un encuentro transatlántico
Para la comunidad académica de la Universidad de Granada, la participación de Remedios Sánchez garantizó un nivel de debate que trasciende la promoción editorial. Sánchez, conocida por su rigor en el estudio de la literatura escrita por mujeres y la lírica contemporánea, buscó desentrañar el estilo Shua: la mezcla de precisión técnica y una curiosidad inagotable por lo fantástico. Fue un encuentro entre la academia española y la maestría creativa rioplatense.
En su vigésimo segunda edición, el festival apuesta por la descentralización de los géneros y el diálogo transatlántico. La presencia de Shua reafirmó el compromiso de la organización con la excelencia, situando a la autora argentina como el estandarte de una literatura que no necesita de grandes extensiones para dejar una marca indeleble en la memoria.



