Proyecto de reforma cultural avanza tras aprobación en segundo debate
Este 8 de abril, la Cámara de Representantes dio un paso significativo en la modernización del marco normativo cultural colombiano al aprobar en segundo debate el Proyecto de Ley 630 de 2025. Esta iniciativa, denominada formalmente "por medio del cual se dictan normas de reequilibrio e inclusión en el sector de las Culturas, las Artes y los Saberes", tiene como objetivo principal reformar la Ley 397 de 1997, conocida históricamente como la Ley General de Cultura.
Cuatro ejes estratégicos para transformar el sector
La propuesta legislativa se estructura alrededor de cuatro pilares fundamentales que buscan transformar profundamente el panorama cultural nacional:
- Dignificación del sector cultural: Promoción de condiciones laborales justas y respeto por el oficio de gestores, artistas y portadores de saberes tradicionales.
- Fomento de la gobernanza y participación: Creación de espacios democráticos donde los agentes culturales puedan incidir directamente en las políticas públicas.
- Fortalecimiento sectorial e intersectorial: Integración estratégica de la cultura con otras áreas del desarrollo social y económico del país.
- Impulso a la financiación y estímulos: Reactivación y modernización de mecanismos de apoyo económico para el gremio cultural.
Cambios concretos que traería la reforma
Entre las modificaciones más significativas que contempla el proyecto se encuentran:
- Reactivación del Fondo para la Promoción del Patrimonio, la Cultura, las Artes y la Creatividad (FONCULTURA) con nuevas directrices de funcionamiento.
- Creación del Sistema Nacional de Convocatorias para garantizar transparencia y equidad en los procesos de selección.
- Reconocimiento formal de los actores culturales dentro de la legislación colombiana, otorgándoles mayor protección jurídica.
Un proceso construido desde las regiones
La ministra de las Culturas, las Artes y los Saberes, Yannai Kadamani, destacó en entrevista con El Espectador que este proyecto es resultado de un extenso proceso participativo: "Llevamos cuatro años construyendo esto, con más de 17 encuentros regionales que involucraron a aproximadamente siete mil artistas. Es importante resaltar que no todos pertenecen a la misma corriente política, lo que demuestra el carácter incluyente de la propuesta".
Debates y obstáculos en el camino legislativo
El representante de la Alianza Verde, Jaime Raúl Salamanca, enfatizó durante el debate que esta iniciativa busca "garantizar el acceso equitativo a los derechos culturales y dignificar el trabajo de artistas, gestores y portadores de saberes desde la participación activa y democrática". De las 271 proposiciones presentadas por los distintos partidos políticos, se avalaron 173, representando aproximadamente el 64% del total.
Sin embargo, el proceso enfrentó momentos de tensión cuando se presentaron dos recusaciones contra el Partido Liberal y el Partido Conservador. Estas solicitudes argumentaban que las ministras Diana Marcela Morales Rojas (Comercio, Industria y Turismo) y Patricia Duque (Deporte) podrían representar "fichas" de estos partidos dentro del Gobierno Nacional, generando potenciales conflictos de interés.
Críticas y defensa del proyecto
Las recusaciones fueron ampliamente criticadas por legisladores de diversas bancadas. Piedad Correal, representante del Partido Liberal, las calificó como "recusaciones temerarias", mientras que Dorina Hernández, del Pacto Histórico, afirmó que constituían "pretextos" para retrasar una discusión urgente, señalando que "el sector cultural en este país ha sido marginal" y requiere atención inmediata.
La ministra Kadamani expresó su frustración ante los retrasos: "En el momento de debatirlo en plenaria en el Congreso toda discusión se vuelve política, inútil y estéril. Su único interés parece ser ganar la batalla ideológica, política y mediática, más que avanzar en soluciones concretas para el sector".
Resolución y avance legislativo
Tras suspender temporalmente la sesión plenaria para evaluar las recusaciones, la mesa directiva de la Cámara de Representantes determinó que estas no tenían fundamento legal suficiente, permitiendo continuar con el trámite ordinario del proyecto. Finalizada la lectura detallada de las proposiciones para los distintos artículos, el proyecto fue aprobado, marcando un hito en su camino hacia el Senado de la República.
El proyecto, radicado originalmente el 7 de mayo de 2025, ha recorrido un extenso camino de casi un año de discusiones y ajustes, reflejando la complejidad de actualizar una normativa que regula un sector tan diverso y fundamental para la identidad nacional como el cultural.



