Aimema Úai: el arte como puente de la cosmogonía uitota
En el corazón de la selva amazónica, las tradiciones milenarias se entrelazan con la expresión artística contemporánea. Aimema Úai, un artista indígena del pueblo Murui-Muina, también conocido como Uitoto, ha convertido su obra en un testimonio vibrante de la resistencia y la sabiduría ancestral. Utilizando técnicas únicas que fusionan lo tradicional con lo moderno, sus creaciones no solo embellecen lienzos, sino que narran historias profundas de su cultura.
Técnicas ancestrales en lienzos modernos
El proceso creativo de Aimema Úai es un ritual en sí mismo. Trabaja principalmente sobre lienzos, pero también incorpora materiales como la yanchama, una corteza tradicional de la selva, y el papel para acuarelas. Lo que distingue su arte son los pigmentos naturales que emplea, derivados de medicinas amazónicas sagradas. Entre ellos, el mambe, la sangre de drago y el huito ocupan un lugar central, transformando cada obra en una pieza cargada de significado espiritual y cultural.
El mambe, en particular, es fundamental en su técnica. Este polvo verde, obtenido de la hoja de coca tostada y pulverizada, es preparado por sus abuelos y padres en la selva, quienes lo envían específicamente para sus pinturas. Aimema Úai mezcla el mambe con caucho, creando una pasta que luego plasma en el lienzo. Este proceso no es solo artístico, sino también medicinal y espiritual, ya que el mambe se usa para la concentración y la conexión con la naturaleza.
Temas que trascienden el tiempo
Las obras de Aimema Úai exploran una variedad de temas cruciales para su pueblo y para la humanidad. Desde la historia antigua y reciente, incluyendo los impactos de las bonanzas del caucho y la economía extractivista en La Chorrera, Amazonas, hasta el cambio climático y el conflicto armado vinculado al narcotráfico. Su arte siempre lleva un mensaje de cuidado hacia la naturaleza y de resistencia cultural.
La maloka, el centro del saber y del universo en la cosmogonía uitota, es un símbolo recurrente en sus pinturas. A través de ella, Aimema Úai busca transmitir sabidurías milenarias y desafiar la estigmatización de la hoja de coca. Para los pueblos indígenas, esta planta es sagrada y representa resistencia, un concepto que el artista plasma con maestría en sus obras.
Un llamado a la preservación y al diálogo
Originario de una familia profundamente arraigada en las tradiciones Murui-Muina, Aimema Úai llegó a Bogotá en 2018 con el propósito de estudiar Ciencias Políticas, aunque finalmente se inclinó hacia la Arqueología en la Universidad Externado. A pesar de no culminar sus estudios debido a problemas de salud, esta experiencia fortaleció su compromiso con el arte como herramienta de revitalización cultural.
Sus viajes a Europa, donde observó objetos sagrados de su pueblo en museos, reforzaron su determinación de usar el arte para reclamar y preservar la memoria ancestral. Aimema Úai enfatiza la importancia de incluir el conocimiento indígena en la planificación urbana, proponiendo modelos como la maloca para crear ciudades más equilibradas y conectadas con la naturaleza.
La reflexión final que ofrece es clara: escuchar a los pueblos indígenas y valorar sus aportes en medicina, conservación ambiental y sabiduría milenaria. Su obra es una invitación abierta al diálogo y al intercambio, recordando que la cultura indígena no es un vestigio del pasado, sino un presente vivo y vibrante.