Brenda Estudio: El viaje de una pasión convertida en academia de baile
Brenda Estudio, la academia de baile fundada por Brenda Suárez, ha consolidado su presencia en Bogotá con dos sedes estratégicamente ubicadas: una en el sector de Colina Campestre y otra en Cedritos. Este crecimiento representa la materialización de un sueño que comenzó como una simple afición y se transformó en un proyecto de vida exitoso.
Una conexión innata con la danza
"Desde que tengo uso de memoria he amado bailar", confiesa Brenda Suárez al recordar sus primeros pasos en el mundo de la danza. "Me recuerdo de niña haciendo presentaciones en el colegio o creando coreografías familiares. Siempre he sentido que nací para esto; es lo que mueve mi vida y mi alma".
Esta conexión profunda con el baile no fue inmediatamente reconocida como una carrera profesional. Inicialmente, Brenda comenzó grabando videos bailando para redes sociales de manera orgánica, considerándolo simplemente un hobby. Sin embargo, la pandemia marcó un punto de inflexión crucial en su trayectoria.
La pandemia como catalizador
Cuando el mundo se detuvo durante la cuarentena, Brenda se dedicó por completo a crear contenido de baile. "Con todo el mundo en la casa, muchos estaban generando contenido y el resto, consumiéndolo", explica. Este período intensivo de creación digital comenzó a generar propuestas comerciales que le permitieron monetizar su pasión.
Paralelamente, Brenda estaba cursando Gestión de Industrias Creativas, pero pronto comprendió que su verdadera vocación estaba en otro lugar. "Cuando terminó la pandemia entendí que lo que estaba estudiando no era lo mío. Era algo creativo, sí, pero no tenía que ver con el baile".
Con el apoyo fundamental de sus padres, quienes "siempre contaron con una mamá y un papá que le apostaban, incluso más que ella, a sus sueños", Brenda tomó la decisión audaz de dedicarse completamente al baile como profesión.
La filosofía detrás de Brenda Estudio
Para Brenda, el baile trasciende lo meramente técnico o profesional. "Bailar me permite mantener la mente en silencio y conectar con mi cuerpo", describe. "Un mal día, una ansiedad o una tristeza se quedan en pausa cuando estoy bailando".
Esta perspectiva personal fue lo que inspiró la creación de Brenda Estudio. "Nació cuando empecé a pensar en cómo compartir esta herramienta poderosa, porque no quería que otros se quedaran sin conocerla". La academia busca democratizar el acceso a la experiencia del baile, no solo como formación profesional sino como una práctica accesible para todos.
Los desafíos de la enseñanza
Como profesora, Brenda enfrenta el reto constante de conectar con estudiantes de diferentes niveles. "Lo más difícil es lograr conectar con ellas, que crean en ti, que te escuchen y que se motiven", reconoce.
Uno de los mensajes clave que transmite a sus alumnos es la importancia de confiar en el proceso. "Aprender a bailar no es solo tomar una clase, sino que requiere volver y empezar un proceso". La paciencia y la constancia son elementos fundamentales para observar resultados significativos en la danza.
La humildad como aprendizaje fundamental
Brenda también comparte una lección personal valiosa sobre su propio proceso de aprendizaje. "Lo más difícil fue dejar de creer que ya sabía bailar", admite. "Siempre pensaba que no tenía por qué ser difícil para mí, porque bailar era algo que había hecho toda mi vida".
Fue al tomar clases formalmente cuando comprendió la complejidad real de la danza. "Me di cuenta de que el baile implica miles de técnicas, géneros, coordinación y memoria". Este reconocimiento la llevó a "asumir que esto es una profesión muy seria, con muchas ramas", requiriendo un compromiso profundo que va más allá del simple disfrute.
Una invitación universal
Brenda concluye con una convicción poderosa: "No sé si aprender, pero definitivamente todos deberíamos bailar". Para ella, la danza representa "una forma de comunicación muy honesta y poderosa" que permite conexiones significativas tanto con uno mismo como con los demás.
Particularmente para la cultura latina, el baile tiene un significado especial. "Lo llevamos en la sangre, es parte de nuestras raíces", afirma. Romper las barreras que impiden a las personas experimentar esta forma de expresión es uno de los objetivos fundamentales de Brenda Estudio.
Con sus dos sedes en Bogotá, Brenda Suárez continúa expandiendo su visión de hacer del baile una experiencia accesible y transformadora para cada vez más personas en la capital colombiana.



