Un grupo de científicos, ejecutivos y líderes empresariales de Estados Unidos creó en 1987 un premio para reconocer las innovaciones más disruptivas del mundo. Lo llamaron Edison Awards, en honor a Thomas Edison. En la edición número 39, celebrada en abril de 2026, una científica colombiana se destacó por estar detrás de una innovación que busca revolucionar la forma de cultivar cacao: producirlo en un laboratorio.
Durante la ceremonia en Fort Myers, Florida, se reconocieron diversas innovaciones, como unas gafas de realidad aumentada de la empresa china XREAL y el 'Dot Pad X' de la surcoreana Dot Incorporation. Entre los proyectos destacados también figuró un cacao cultivado en laboratorio y convertido en chocolate, desarrollado por la startup Galy, fundada en 2019 por el emprendedor brasileño Luciano Bueno.
El sello colombiano en Galy
Luisa Fernanda Bermúdez, ingeniera agrónoma de la Universidad Nacional de Colombia y residente en Boston, lideró durante casi dos años los procesos científicos de Galy. Inicialmente, la startup producía algodón en laboratorio y ahora trabaja con cacao. Actualmente, Bermúdez se desempeña como directora del área de negocios e inversionistas, y asegura con orgullo que hoy está “traduciendo” en producto la tecnología que ayudó a desarrollar.
“Nosotros no queremos competir con los agricultores. Los agricultores ya la están pasando bastante mal. Lo que queremos es crear una tecnología complementaria que reduzca el impacto ambiental y permita producir de otra manera”, explica la ingeniera en entrevista con EL TIEMPO.
Reconocimiento en los Edison Awards
Galy fue reconocida en los Edison Awards 2026 con un Silver Award, el segundo mayor reconocimiento dentro de su categoría (Agua, Alimentación y Agricultura). Bermúdez explica que este logro demuestra el potencial de impacto global de la tecnología desarrollada por la compañía.
Trayectoria de Luisa Fernanda Bermúdez
Bermúdez es de Bogotá. Tras terminar su carrera en la Universidad Nacional de Colombia, viajó a Brasil para realizar un doctorado en ingeniería molecular de plantas, investigando cómo mejorar el sabor de los tomates. Después vivió en Argentina, Francia y Alemania en busca de oportunidades laborales. En Argentina fue profesora en la Universidad de Buenos Aires e investigadora para el Ministerio de Ciencia de ese país.
Estando en Brasil, fue contactada por Galy. Al principio fue escéptica, porque no estaba familiarizada con la agricultura celular. “Yo, la verdad, para serte sincera, no había oído mucho esto, y ellos lo que me dijeron es que estaban haciendo algodón en laboratorio. O sea, básicamente, agarraban las células de las plantas y las crecen en ambiente controlado”, explica. Sin embargo, dejó atrás el miedo y se aventuró a explorar esta tecnología, en la que ya lleva trabajando cuatro años.
Objetivo de la startup
La misión de Galy es transformar la industria alimentaria a través de la agricultura celular. Han producido cacao, algodón, café, látex y arroz usando la misma plataforma. El cacao comenzó a sufrir los efectos de la temperatura y enfermedades, perdiéndose entre el 30 y el 40% de la producción. Empresas de chocolate buscaron a Galy para que aplicaran su tecnología al cacao, y el resultado fue exitoso, obteniendo el premio Edison.
Proceso de producción
El proceso consiste en tomar partes de la planta que generan el producto. En el caso del cacao, se toman las semillas y se ponen en un medio controlado. Las células crecen y se multiplican en tanques similares a los fermentadores de cerveza. Luego se secan y muelen hasta obtener cacao en polvo. La producción se logra cada dos semanas, mientras que en el campo la producción es una o dos veces al año.
Impacto ambiental
Según un análisis de ciclo de vida, el algodón producido con esta tecnología usa 99% menos agua, el cacao alrededor de 80% menos. El uso de tierra disminuye en 97% y las emisiones de CO2 se reducen cerca de 77%.
Sabor y calidad
Galy ha desarrollado un programa llamado ‘Flavor by Design’ que permite diseñar perfiles específicos de sabor, como notas a nuez, floral o cítrico. Utilizan microorganismos seguros para alimentos en una fermentación controlada. El cacao resultante no contiene metales pesados ni ingredientes artificiales. Actualmente cuentan con catorce variedades genéticas de cacao.
Lanzamiento comercial
En 2026 se realiza el lanzamiento comercial. Están haciendo pruebas en Massachusetts y Nueva York, y a partir de julio arranca la producción comercial, con entregas desde septiembre. Trabajan con hoteles, chefs y distribuidores en un modelo B2B.
Regulación
En Estados Unidos, Galy obtuvo el reconocimiento GRAS (Generally Recognized As Safe) de la FDA, lo que permite la comercialización. También avanzan en procesos regulatorios para Europa, Japón y Colombia.
Infraestructura
Actualmente producen hasta diez toneladas en un edificio en Boston. La tecnología requiere electricidad, agua y azúcar. Buscan ubicar la producción en cervecerías, ya que los tanques son similares a los fermentadores de cerveza.
Papel de la inteligencia artificial
Galy ha realizado más de ocho millones de análisis y experimentos. Utilizan modelos de machine learning para el proyecto ‘Flavor by Design’, que permite determinar la fórmula exacta para obtener un perfil de sabor específico.
Visión a futuro
Bermúdez no cree que esta tecnología reemplace todos los cultivos, pero sí puede aliviar el impacto ambiental. La startup también investiga aplicaciones espaciales, como fibras de algodón para misiones espaciales. La visión a largo plazo es poder llevar células congeladas y producir materiales o alimentos en otros entornos.



