Charli Zapata: Un cuarto de siglo sonando la trompeta en el corazón de la salsa
Carlos Alberto Zapata Zapata, conocido artísticamente como Charli Zapata, celebra este año un hito monumental: 25 años de vida artística, de los cuales 21 los ha consagrado como trompetista del icónico Grupo Niche. En una conversación exclusiva con el director del Museo Planeta Salsa, este músico caleño desentraña las melodías de su extraordinario viaje.
La herencia musical de los Zapata Zapata
Para Charli Zapata, la música fue un destino escrito en el ADN familiar. "Todo empezó desde la cuna", confiesa, rodeado desde su nacimiento por tíos, padres y amigos que transformaban el aire en melodías. Es hijo de don Alirio Zapata, legendario trombonista pionero de la música popular bailable en Cali, cuya influencia iluminó el camino de sus tres hijos: Miguel Ángel (saxofonista), Alex (trombonista de la orquesta de Marc Anthony) y el propio Charli.
Su iniciación musical, sin embargo, tuvo un escenario inesperado: los llanos centrales de Venezuela. Cuando su madre, Dora Edith Zapata Zapata, se trasladó a ese país, el joven Carlos Alberto la acompañó y allí, inmerso en el folclor llanero, comenzó a dominar el cuatro venezolano. "Estaba consciente que no podía regresar a Colombia solo tocando cuatro", recuerda. Aunque inicialmente anhelaba seguir los pasos de su padre con el trombón, el destino tenía otros planes.
El encuentro con la trompeta: un instrumento "celoso"
Al regresar a Cali en 1994, la trompeta literalmente lo persiguió. "Mi papá me dijo que en casa había una trompeta. Mi tío Ider Yamir también me ofreció una", relata. A pesar de que inicialmente encontraba el instrumento "demasiado estridente", se entregó a su estudio con una disciplina férrea, guiado por profesores como su tío Ider Yamir Zapata, William Murcia y Danny Jiménez.
Charli describe la trompeta como un instrumento "extremadamente celoso". "Hay que estudiar mínimo ocho horas diarias. Si pasan días sin practicar, cuando la coges, te deja mal. No es agradecida. Un trompetista que deje pasar ocho días sin estudiar, vuelve a empezar de cero". Esta dedicación absoluta, combinada con su admiración por el sonido de las trompetas de la Sonora Matancera, forjó su estilo distintivo.
De la Sonora Trucupey al Grupo Niche: el ascenso salsero
Sus primeras experiencias profesionales en Cali fueron con la Sonora Trucupey y la orquesta femenina Boranda. Posteriormente, tocó en agrupaciones como Conexión Latina y la orquesta de Tito Cortés, además de realizar colaboraciones en grabaciones de numerosos artistas. Un capítulo formativo crucial fue su trabajo con el trompetista cubano Germán Lázaro Rodríguez, de quien aprendió los fraseos esenciales de la música matancera.
El salto definitivo llegó en 2001, cuando ingresó al Grupo Niche por recomendación de su hermano Alex. "Jairo Varela me llamó. Yo quedé como frío, me temblaba todo", evoca sobre aquella prueba supervisada por el entonces director Alberto Barros. Tras un año inicial, una propuesta laboral lo llevó a México, donde tocó con el Grupo Colé y, significativamente, con la Sonora Dinamita de Lucho Argaín durante dos años.
El regreso definitivo y 21 años ininterrumpidos con Niche
Manteniendo contacto con Jairo Varela desde Miami, Charli recibió la invitación para reintegrarse al grupo en 2005. "El maestro me dijo: 'quédese conmigo'. Así lo hice". Desde entonces, ha sido un pilar fundamental en la agrupación, participando en éxitos como "Ruperto Mena" y en incontables giras que han consolidado al Grupo Niche como embajador mundial de la salsa colombiana.
Además de su maestría con la trompeta, Charli Zapata cultiva desde hace quince años una faceta como cantante, inspirado por figuras como Miguelito Cuní, Benny Moré y cantantes colombianos como Willy García. Actualmente, prepara una nueva producción discográfica que, adelanta, será "un homenaje a uno de los más grandes maestros mundiales de la trompeta".
Legado y reconocimiento
Entre los trompetistas que marcaron su vida, destaca al cubano Félix Chapottin, con cuyo nieto incluso estudió durante una estadía en Roma. En Colombia, reconoce la influencia de Danny Jiménez, José Aguirre, Oswaldo Ospino y Jairo Piedrahita.
Un momento emotivo reciente fue el concierto íntimo en la Universidad de San Buenaventura de Cali, donde el Grupo Niche recibió múltiples reconocimientos, incluyendo doctorados honoris causa para Jairo Varela y su madre, y para el maestro José Aguirre. "Fue mágico. Nos alimentamos de las reacciones del público, y ver a la gente bailando y feliz, en nuestra Cali, nos motivó mucho", comparte Charli.
A sus 25 años de carrera, Charli Zapata personifica la tradición, disciplina y evolución de la música salsa colombiana. Desde los llanos venezolanos hasta los escenarios más prestigiosos del mundo, su trompeta sigue escribiendo, nota a nota, la historia viva de un género que late con fuerza en el corazón de Cali y más allá.
