Chocolate Caliente: el festival caleño que dio voz a las narradoras colombianas
El Encuentro Internacional de Narradoras Orales Ellas Cuentan, que en marzo de 2026 celebra su vigésima séptima edición, tiene un origen tan dulce como su nombre inicial: Chocolate Caliente. Todo comenzó en 1999 cuando tres jóvenes mujeres se reunían regularmente en la casa de una de ellas en Cali, compartiendo tazas de chocolate caliente y conversaciones que cambiarían el panorama cultural de la ciudad.
El nacimiento de un sueño colectivo
Linda Gallo Bedoya, estudiante de derecho con un talento escénico innato; Anyela Valencia, también estudiante de derecho con la elegancia y tradición oral de la costa pacífica; y Cindy Milena Posada Montoya, estudiante de artes plásticas en busca de expresión creativa, formaron el núcleo fundador. Sus reuniones estaban impregnadas del aroma dulce del chocolate, pero también de preguntas incómodas: ¿por qué había tan pocas narradoras en Cali? ¿Por qué los espacios de cuentería estaban dominados por hombres?
Un día particularmente lluvioso, después de caminar empapadas desde la colina de San Antonio hasta el barrio El Lido, el deseo de chocolate caliente se mezcló con la determinación de crear algo nuevo. "¡Chocolate Caliente nos llamaremos y un festival pa' que las mujeres cuenten nos inventaremos!", exclamó Anyela Valencia, imitando la voz de su abuela con la vehemencia característica de las mujeres del Pacífico.
De la idea a la realidad cultural
El proyecto encontró aliados cruciales en Claudia Patricia Domínguez Tejada y Jorge Eliecer Olaya Garcerá, quienes lideraban el Encuentro de Narración Oral Escénica ¡Unicuento! en la Universidad Santiago de Cali. Juntos formaron un equipo donde Linda lideraba la gestión, mientras Anyela y Cindy buscaban patrocinios y conexiones.
El camino no fue fácil. Aunque recibieron admiración por su iniciativa, también enfrentaron incredulidad sobre su capacidad para sacar adelante el encuentro. Sin embargo, el universo -y la comunidad cultural- respondió generosamente. Espacios como el café Tertuliao de Felipe Payán se convirtieron en escenarios para voces diversas:
- Mujeres de la Sierra Nevada de Santa Marta con tradición oral indígena
- Narradoras legendarias del Pacífico con historias de valentía y resiliencia
- Jóvenes citadinas que se atrevían a romper barreras en un entorno tradicionalmente masculino
Un legado que perdura
Desde aquellas primeras versiones que trajeron invitadas internacionales de Cuba y España, Ellas Cuentan se ha consolidado como un espacio poderoso alrededor de la palabra narrada en clave femenina. A lo largo de 27 ediciones, ha compartido las miradas que las mujeres han tejido sobre sí mismas, sus territorios y la vida misma.
Lo que comenzó como reuniones informales entre tres amigas tomando chocolate caliente se transformó en un movimiento cultural que ha dado voz a generaciones de narradoras. El festival no solo celebra la tradición oral, sino que cuestiona y expande los espacios de expresión artística para las mujeres en Colombia y Latinoamérica.
Hoy, cuando se prepara una nueva edición en 2026, el legado de aquellas jóvenes soñadoras sigue vivo, demostrando que a veces las revoluciones culturales más importantes nacen de los gestos más simples: compartir una taza de chocolate, una conversación sincera y la valentía para creer que otro mundo -donde las mujeres cuentan sus propias historias- es posible.



