Danny Lloyd, el niño de 'El Resplandor', ahora es profesor en Kentucky
Danny Lloyd, de actor infantil a profesor de Biología

Danny Lloyd, el actor que interpretó a Danny Torrance en la icónica película de terror El Resplandor (1980) dirigida por Stanley Kubrick, ha llevado una vida alejada del cine desde su adolescencia. Hoy, a sus más de 40 años, se desempeña como profesor de Biología en Kentucky, Estados Unidos, donde reside con su esposa y cuatro hijos.

Un rodaje sin saber que era terror

Lloyd tenía solo ocho años cuando participó en el rodaje de El Resplandor. El equipo de producción le ocultó que se trataba de una película de terror, presentándole el proyecto como una historia familiar en un hotel. Además, se tomaron medidas para que no estuviera expuesto a las escenas más perturbadoras. Durante el rodaje, desconocía la naturaleza del filme, que luego se convertiría en un clásico del género.

Retiro temprano de la actuación

Tras el estreno, Lloyd asistió a algunas audiciones, pero sin mucho éxito. En 1982 participó en una producción televisiva sobre G. Gordon Liddy, pero a los 14 años decidió abandonar la actuación. En entrevistas, explicó: “No diría que me molestó. Siempre lo disfruté, era emocionante. Pero a medida que crecía, se volvió un poco aburrido”. Su familia apoyó su decisión sin presionarlo para continuar en la industria.

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Después de dejar el cine, Lloyd se enfocó en sus estudios y se estableció en Kentucky. Allí completó su formación académica y comenzó a trabajar como docente. Actualmente enseña Biología en Elizabethtown Community and Technical College. Durante años, sus colegas y estudiantes desconocían su pasado como actor infantil y su trabajo junto a Jack Nicholson.

Una vida plena como profesor

Sobre su presente, Lloyd afirmó: “No me arrepiento de haber dejado la actuación. Me gusta mucho mi vida actual. Ser profesor es un trabajo importante y me llena por completo”. Vive en una zona rural de Kentucky con su esposa y sus cuatro hijos, llevando una vida tranquila y dedicada a la enseñanza.

Su trayectoria demuestra un giro radical desde una exitosa carrera infantil en Hollywood hacia una vocación educativa. A diferencia de otros actores niños, Lloyd encontró satisfacción fuera de los reflectores, construyendo una carrera estable en el ámbito académico.

Esta historia, que combina el recuerdo de un clásico del cine con una vida actual alejada de la fama, resalta la importancia de seguir caminos personales más allá de las expectativas públicas.

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