La filosofía frente a la revolución digital: Ferraris analiza la explotación de datos
En una entrevista exclusiva durante su visita a Perú, el reconocido filósofo italiano Maurizio Ferraris, creador del concepto del nuevo realismo, planteó una crítica profunda al modelo actual de extracción de datos digitales, calificándolo como "una nueva forma de explotación" que permanece invisible para la mayoría de usuarios.
El nuevo realismo frente a la posmodernidad
Ferraris, doctor en Filosofía y autor de más de 70 libros, explicó que su propuesta del nuevo realismo surge como respuesta a los daños causados por el pensamiento posmoderno que sostenía que "no hay hechos, solo interpretaciones". "Los hechos no desaparecen cuando los interpretamos", afirmó el filósofo turinés, destacando que la realidad existe independientemente de nuestras percepciones.
El profesor universitario argumentó que "el mundo no es lo que coincide con nuestro curso de vida, sino lo que estaba antes de nosotros y, sobre todo, lo que seguirá estando después de nosotros". Esta perspectiva adquiere especial relevancia en la era digital, donde las tecnologías multiplican y registran la realidad en forma de huellas digitales.
Tecnología y explotación invisible
Ferraris desarrolló el concepto de "webfare" en su libro homónimo publicado en 2025, donde denuncia cómo las grandes plataformas tecnológicas extraen valor de cada interacción digital sin redistribuirlo socialmente. "Cada clic, cada like, cada desplazamiento rastreado produce valor, pero este valor se concentra en manos de unas pocas plataformas", explicó el filósofo.
El pensador italiano identificó esta dinámica como especialmente peligrosa por su carácter imperceptible: "La extracción de datos es una nueva forma de explotación, tanto más eficaz cuanto menos se percibe". Según su análisis, la humanidad entera produce datos constantemente, generando un valor potencial que debería beneficiar a la colectividad.
Propuestas para un nuevo contrato social digital
Frente a este panorama, Ferraris propone transformar radicalmente el modelo actual mediante:
- Reconocimiento jurídico de los datos como recurso colectivo
- Establecimiento de una fiscalidad adecuada para las plataformas digitales
- Creación de instituciones capaces de convertir el valor digital en servicios públicos
- Desarrollo de infraestructuras técnicas de verificación y trazabilidad informativa
"No se trata de frenar la tecnología, sino de orientarla hacia fines sociales compartidos", enfatizó el filósofo, quien ve en el webfare una "cuarta vía" entre el modelo estadounidense que garantiza libertad sin redistribución y el chino que redistribuye pero limita libertades.
Inteligencia artificial y crisis de la verdad
Ferraris también abordó el fenómeno de la posverdad y las noticias falsas, advirtiendo que "la inteligencia artificial acelera y radicaliza este proceso" al facilitar la producción de simulaciones creíbles. Sin embargo, rechazó soluciones basadas en el moralismo o la censura, abogando en cambio por una respuesta política al problema de lo verdadero.
El filósofo subrayó la necesidad de "instituciones capaces de producir y defender hechos compartidos" y de una educación crítica que prepare a los ciudadanos para navegar el complejo panorama informativo actual.
La era de la documanidad y el futuro filosófico
Ferraris introdujo el concepto de "documanidad" para describir nuestra época histórica, donde el ser humano se define por la producción constante de documentos digitales. "Cada acto deja una huella, cada relación genera una inscripción", observó, destacando cómo los datos construyen el mundo social contemporáneo.
Para el filósofo, el futuro de la disciplina filosófica tiene un doble desafío: esclarecer las estructuras del mundo documental y ejercer una función crítica frente a los poderes que controlan archivos y algoritmos. La filosofía, lejos de perder relevancia, cambia su terreno de intervención para enfrentar los nuevos desafíos de la era digital.
Maurizio Ferraris, actual catedrático de Filosofía en la Universidad de Turín y presidente del Centro de Ontología (Labont), concluyó con una advertencia urgente: "Los tiempos están maduros para transformar el modelo extractivista de datos. No esperemos a que se pudran".
