De éxito viral a himno generacional: la evolución de 'El velo se cayó'
Flor de Lava, el colectivo musical colombiano conformado por seis cantautoras, ha transformado su éxito viral 'El velo se cayó' en un poderoso himno coral que resuena entre mujeres de distintas edades y procedencias. Lo que comenzó como un sencillo acústico en 2024, alcanzando más de 2 millones de reproducciones en plataformas digitales, ahora renace en una versión coral junto al Coro de Mujeres de la Universidad de los Andes.
Un fenómeno inesperado que tocó fibras profundas
"La viralidad de la canción fue algo completamente inesperado, fue una locura", confiesa Sabi Satizábal, integrante de Flor de Lava. Lo que las artistas no anticiparon fue cómo este tema sobre identidad femenina y mandatos heredados resonaría tan profundamente en mujeres de diferentes generaciones y contextos culturales.
Pilar Cabrera reflexiona sobre este impacto: "Somos una sociedad que anhela algo mejor constantemente. Hay una necesidad de cambio, de transformación y hay un cansancio global de la forma en la que estamos viviendo. 'El velo se cayó' es un canto para darnos cuenta de que alguien más está hablando de eso que yo quiero y necesito escuchar".
La transformación coral: sumando 27 voces al mensaje
La idea de crear una versión coral surgió después de que las integrantes de Flor de Lava recibieran videos de estudiantes del coro uniandino interpretando la canción en México. "¿Y si le proponemos al coro hacer una versión conjunta?", se preguntaron, según relata María McCausland.
El resultado ha sido extraordinario. "Cuando le sumas 27 voces a una canción, que ya de por sí es muy poderosa, toma unas profundidades nuevas y logra estremecer más", explica McCausland. "La interpretación de las mujeres del coro es fantástica, ellas son supertalentosas y bajo la dirección de Carolina Gamboa se logró exactamente la sensación que queríamos: que fuera sublime, casi celestial".
Un proceso creativo que renovó el amor por la canción
Natalia Medina, integrante de Flor de Lava, fue la encargada de escribir el arreglo vocal y dirigir el montaje de las voces, lo que representó el mayor reto técnico del proyecto. "Hubo una rearmonización también de la canción en ciertas partes, entonces fue como volver a montar la canción desde cero", revela María McCausland.
Este proceso creativo tuvo un efecto revitalizador para las artistas: "Nos hizo volvernos a enamorar de una canción que ya venimos cantando todos los días durante dos años. Ahora la canción para nosotras es nueva".
Recepción internacional y conexión con España
Paradójicamente, Flor de Lava ha encontrado una acogida especialmente cálida fuera de Colombia. "A nosotras también nos sorprende que España sea el territorio donde más nos han acogido", admite McCausland. "En general, Flor de Lava se disparó más por fuera que en Colombia".
La conexión con España tiene raíces musicales: "El arreglo de las palmas tiene unos visos muy flamencos que llamaron la atención de los españoles, tanto, que al principio mucha gente pensaba que la agrupación era de allá". Actualmente, el grupo se encuentra en su segunda gira por España, donde han encontrado "un espíritu muy despierto de la mujer activista".
El futuro musical de Flor de Lava
Mientras continúan promocionando esta nueva versión coral, las integrantes de Flor de Lava ya tienen planes concretos para el futuro. "Para la sorpresa de todos, el segundo disco de Flor de Lava ya está escrito", anuncia McCausland.
Este nuevo material mantendrá el enfoque en temas que atraviesan la experiencia femenina, pero también explorará otras dimensiones sociales: "Esta vez surgieron más temas de sociedad, del ser humano: la indiferencia, la búsqueda de empatía, invitar a bajar las pantallas un poquito, a no aislarnos".
En cuanto al sonido, el grupo planea explorar nuevos ritmos: "Queremos explorar el baile. Nos dimos cuenta, cuando nos vamos de gira, que la gente realmente se enrumba en nuestros conciertos. Bailan y sueltan penas. Queremos darles más de eso, por eso nos vamos a meter sin miedo en canciones movidas, con ritmos brasileros, costeños, con dembow".
La fórmula del éxito colectivo
Brina Quoya revela el secreto para mantener la cohesión del grupo mientras cada integrante desarrolla su carrera solista: "Además de reunir diferentes personalidades, también reunimos diferentes sensibilidades y maneras de hacer música, pero al mismo tiempo hay una consonancia en qué es importante para poder transmitir un mensaje como grupo".
La organización interna ha sido clave: "Aquí también hay departamentos: hay un departamento de gestión logística y agenda, como existe el departamento de comunicación y redes. Están otras en dirección musical, dirección visual y dirección creativa".
El sueño colectivo de Flor de Lava es claro: "Un sueño colectivo es tocar mucho. Realmente queremos viajar a festivales, a diferentes países. Queremos llevar esta música a muchos territorios con la técnica que soñamos", concluye María McCausland, visualizando un futuro donde su mensaje de empoderamiento femenino continúe resonando en cada vez más escenarios y corazones.
