Grupo Mujer y Sociedad de la U. Nacional celebra 40 años de activismo académico feminista
En el agitado contexto político de los años 80, marcado por el Estatuto de Seguridad del gobierno de Julio César Turbay Ayala, un grupo de mujeres académicas comenzó a reunirse en la Universidad Nacional para discutir lo que entonces llamaban "la cuestión femenina". Cuatro décadas después, el Grupo Mujer y Sociedad se consolida como el primer colectivo académico de la institución dedicado a estudios sociales con enfoque diferencial de género.
Los orígenes en un clima político adverso
Corría 1986 cuando seis profesoras de las facultades de Psicología, Trabajo Social e Historia iniciaron tertulias semanales en la oficina de Florence Thomas, psicóloga francesa radicada en Colombia. "En los 80 había una emergencia de movimientos sociales y políticos de izquierda, pero existía un sesgo patriarcal que producía mucha inconformidad entre las mujeres", explica María Himelda Ramírez, trabajadora social e historiadora fundadora del grupo.
El ambiente nacional estaba tensionado por la violencia política, las guerrillas y la persecución a ideas progresistas. Sin embargo, las mujeres lograban hitos importantes: en 1981 se realizó el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, y Colombia adoptó la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW).
De tertulia feminista a proyecto académico consolidado
Las reuniones iniciales enfrentaron resistencia en varias facultades. "Primero intenté en Psicología, pero hubo desinterés. Igual ocurrió en Filosofía y Sociología. Finalmente en Trabajo Social encontré receptividad", recuerda Florence Thomas. Las seis fundadoras -además de Thomas y Ramírez, Yolanda Puyana, María Eugenia Martínez, Juanita Barreto y Giomar Dueñas- comenzaron a analizar temas entonces marginales en la academia: machismo en estructuras políticas, violencia doméstica, maternidad y efectos del conflicto en las mujeres.
Un hecho fortuito marcó el lanzamiento público del grupo: "El 14 de abril de 1986 falleció Simone de Beauvoir. Decidimos hacer un homenaje al día siguiente. Nos prestaron el auditorio Camilo Torres y se llenó. Fue un éxito y ahí fue el lanzamiento real del grupo", relata María Himelda Ramírez.
Legado académico y transformador
Lo que comenzó como conversaciones entre colegas se transformó en un proyecto académico de largo alcance. El grupo ha producido numerosas investigaciones indexadas, libros especializados y la revista feminista En otras palabras. Además, creó la Escuela de Género pionera en el país, con una maestría en Estudios de Género y una especialización en Proyectos de desarrollo con perspectiva de género.
Actualmente el colectivo cuenta con 14 integrantes activas, la mayoría mayores de 70 años, con la excepción de Mónica Sánchez, arquitecta de 49 años. Aunque algunas ya están retiradas de la academia, se reúnen regularmente, ahora de forma virtual, manteniendo vivo el debate sobre mujeres y género desde una mirada multidisciplinar.
"Algo de lo que le he aprendido muchísimo al grupo es a hablar también de los disensos que son válidos", comenta Mónica Sánchez, quien junto a Beatriz García ha introducido temas de urbanismo, vivienda y movilidad con enfoque de género.
Críticas y defensa de su trabajo
A lo largo de cuatro décadas, el grupo ha enfrentado críticas, particularmente por una supuesta mirada "eurocéntrica". "Nos criticaban por debatir autoras europeas, pero nosotras estábamos haciendo trabajo social de base en barrios populares con mujeres de sectores desfavorecidos", defiende Ramírez.
Dora Isabel Díaz, pedagoga integrante desde finales de los 90, amplía: "Las investigaciones de las compañeras de trabajo social y las mías han estado involucradas directamente con la discusión sobre la clase por nuestro acercamiento con mujeres populares y campesinas".
Vigencia en un contexto cambiante
El grupo ha sido testigo de transformaciones sociales profundas. "Antes salíamos menos de 30 mujeres a las calles a reivindicar nuestros derechos. Ahora esos reclamos son masivos", observa Ramírez. Sin embargo, persisten desafíos: "La universidad y el campo de conocimiento siguen siendo muy patriarcales. Los movimientos extremos están poniendo de nuevo al género como una especie de demonio", alerta Díaz.
El 25 de marzo, el grupo conmemorará sus 40 años en el auditorio Virginia Gutiérrez de Pineda de la Universidad Nacional, manteniendo viva la convicción de que reflexionar sobre ciencias sociales desde perspectivas de género sigue siendo necesario porque "los derechos de la población femenina, sus espacios conquistados, hasta la soberanía sobre sus cuerpos, siempre están en disputa y en constante tensión".



