Hobby Dogging: La polémica práctica alemana de pasear perros imaginarios
En el vibrante ecosistema digital actual, donde cada expresión encuentra su amplificación, ha emergido desde Alemania una práctica que desconcierta a muchos mientras fascina a otros. El llamado hobby dogging ha irrumpido en plazas y parques europeos, especialmente en ciudades germanas, desatando un intenso debate sobre los límites entre el juego, la expresión artística y las necesidades emocionales contemporáneas.
Correas vacías que simulan mascotas invisibles
La práctica consiste en personas que pasean correas especialmente diseñadas que mantienen su forma mediante refuerzos de alambre, simulando la tensión que ejercería un perro real. Barbara Gerlinger, una entrenadora de 65 años, es reconocida como la impulsora principal de este movimiento. Los participantes no se limitan a simples caminatas: realizan circuitos de agilidad, saltan obstáculos y hasta simulan premiar a sus compañeros caninos inexistentes.
En redes sociales, los videos documentando estas escenas han proliferado, generando reacciones que van desde la burla hasta la reflexión profunda. La viralidad de estas imágenes ha catapultado el hobby dogging desde un fenómeno local alemán hasta una tendencia observada internacionalmente.
Más que una extravagancia: beneficios emocionales y mentales
Para la comunidad que respalda esta práctica, el hobby dogging trasciende lo meramente performático. Según explica Gerlinger a medios internacionales, la actividad funciona como:
- Una herramienta de concentración que obliga a la persona a enfocarse en su postura corporal
- Un ejercicio para modular el tono de voz adecuadamente
- Una estrategia para combatir la soledad mediante la creación de un vínculo simbólico
- Un "ensayo en seco" para quienes planean adoptar una mascota real
Al no existir un animal real que marque el ritmo, el practicante debe generar toda la dinámica mentalmente, convirtiendo el ejercicio en un entrenamiento cognitivo completo. Incluso personas con alergias severas a los animales han encontrado en esta práctica una forma de experimentar simbólicamente la compañía canina.
Contexto digital: therians y nuevas expresiones identitarias
El auge del hobby dogging coincide temporalmente con la visibilidad de los llamados therians, usuarios que aseguran tener conexiones espirituales o psicológicas con especies no humanas. Algunos practican "quadrobics", desplazándose sobre cuatro extremidades en imitación animal.
Recientemente, este fenómeno tuvo un episodio público cuando una joven con identidad animal burló la seguridad en un evento del grupo colombiano Morat en Argentina, reavivando el debate sobre estas expresiones. A diferencia de los therians, los practicantes de hobby dogging mantienen su forma humana completa y no adoptan conductas físicas animalísticas, sino que interactúan con un entorno imaginario.
Redefiniendo pertenencia en la era digital
Ambas tendencias reflejan un fenómeno común en la generación actual: la manera en que las plataformas digitales están reconfigurando radicalmente conceptos como:
- Pertenencia: Creación de comunidades alrededor de prácticas no convencionales
- Creatividad: Exploración de nuevas formas de expresión personal
- Identidad: Construcción del yo a través de experiencias simbólicas
- Bienestar emocional: Búsqueda de estrategias alternativas para afrontar la soledad
Internet se ha convertido en el espacio principal donde estas expresiones encuentran validación, comunidad y difusión, desafiando constantemente las normas sociales establecidas y generando conversaciones necesarias sobre la diversidad de experiencias humanas en el siglo XXI.