Un inodoro dorado frente al monumento a Lincoln desata polémica en Washington
Este lunes, en plena temporada de los cerezos en flor, una escultura inusual apareció justo al frente del monumento a Abraham Lincoln en Washington, transformándose rápidamente de una curiosidad en un fenómeno que atrae las miradas de turistas y residentes por igual. La pieza, que consiste en un inodoro pintado de dorado montado sobre una base que imita mármol y rodeado por una estructura similar a un antiguo sitial, lleva una placa que lo describe como "un trono digno de un rey".
Una sátira directa al liderazgo de Trump
La instalación artística representa una crítica directa al presidente Donald Trump, jugando con dos narrativas que han marcado su segundo mandato. Por un lado, hace referencia a la reciente remodelación del llamado "baño Lincoln" en la Casa Blanca, anunciada en octubre pasado, donde se reemplazaron elementos de los años cuarenta por acabados en mármol pulido y accesorios dorados. Por otro lado, refleja la percepción entre sus críticos de que el mandatario se comporta como una figura monárquica, una idea que ha cobrado fuerza en las vísperas de las marchas convocadas bajo el lema "No Kings Day".
El texto que acompaña la obra ironiza sobre esta situación, señalando que en medio de "división sin precedentes, conflictos crecientes y turbulencia económica", el presidente se ha concentrado en lo que "realmente importa", elevando esa remodelación a un logro emblemático. El tono satírico se refuerza con detalles como un rollo de papel higiénico disponible para los visitantes, cada hoja marcada con el nombre del colectivo detrás de la pieza.
El colectivo Secret Handshake y su guerrilla artística
El grupo responsable, que se hace llamar Secret Handshake, no es nuevo en este tipo de intervenciones políticas. En los últimos dieciséis meses, ha instalado al menos una docena de esculturas y montajes en el National Mall, todos con mensajes dirigidos a Trump y su entorno. Entre sus obras más comentadas se encuentran una estatua que recrea una escena de la película Titanic con el expresidente abrazando al pederasta Jeffrey Epstein, y otra titulada 'Best Friends Forever' donde ambos aparecen tomados de la mano en actitud casi infantil.
El colectivo opera como una especie de "guerrilla artística", manteniendo a sus integrantes en el anonimato absoluto. Según han explicado en entrevistas, utilizan intermediarios para obtener permisos ante el Servicio de Parques Nacionales, la agencia federal encargada de administrar el Mall. El proceso permite que cualquier persona o entidad solicite autorización para realizar una instalación temporal, siempre que cumpla con requisitos logísticos y de seguridad, sin que el servicio evalúe el contenido del mensaje.
Reacciones divididas y posición oficial
La escultura ha generado reacciones encontradas entre los visitantes. Algunos, como Mark Rick, un joven de Maryland, la ven como una expresión de la libertad de expresión que representa el país. Otros, especialmente simpatizantes de Trump como Tammy Kipp, quien viajó desde Nueva York, consideran que deteriora la imagen de la ciudad y debería estar en un museo en lugar del Mall junto a monumentos históricos como los de Lincoln y Jefferson.
Desde la Casa Blanca, un portavoz respondió señalando que el presidente está enfocado en "hacer de la Casa Blanca y de la capital un lugar más hermoso que nunca" y en cumplir las promesas para las que fue elegido, sin referirse directamente al contenido de la instalación. Mientras tanto, ni las autoridades ni los medios han logrado establecer la identidad de los artistas detrás del colectivo, quienes insisten en mantener el enfoque en las obras y no en sus creadores.



