Iván Benavides: El arte mantiene viva la capacidad de asombro en un mundo utilitario
Iván Benavides: El arte mantiene viva la capacidad de asombro

La reflexión artística de Iván Benavides sobre la creatividad en tiempos modernos

En un mundo cada vez más dominado por la utilidad y la productividad, el artista multidisciplinario Iván Benavides ofrece una perspectiva refrescante sobre el papel fundamental del arte en la sociedad contemporánea. Según el reconocido músico y gestor cultural, "el arte quizá no dé respuestas, pero mantiene viva la capacidad de asombro", una afirmación que resume su visión sobre la creación artística como un espacio de libertad y contemplación.

La insensatez necesaria para la creación

Benavides comienza su reflexión señalando que ciertos oficios, especialmente el arte, requieren de personas que profesen cierto grado de insensatez. Pero esto no es suficiente: "a veces es necesario, además, hacerse las preguntas equivocadas". El artista aboga por no aspirar a la normalidad, esa manera razonable pero estéril de adaptarse al mundo que limita la verdadera creatividad.

El creador comparte su experiencia personal tras vivir varios años en Nueva York, donde descubrió que prefería ser turista que emigrante. Esta perspectiva le permitió desarrollar una filosofía donde leer es otra forma de viajar y viajar es una forma de leer al mundo. Curiosamente, afirma que "la imaginación vuela más lejos en una hamaca que en un avión", destacando el valor de la quietud contemplativa frente al movimiento constante.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Contemplación versus productivismo

Para Benavides, la contemplación representa una vocación inútil que nos salva de ser productivistas irredentos. Tanto el arte como la ciencia necesitan del misterio para florecer, y para ser verdaderamente creativos, primero hay que aprender a escuchar al mundo con atención genuina.

El artista propone superar las dicotomías tradicionales mediante un pensamiento liberador:

  • Tradición versus modernidad
  • Historia versus mito
  • Lógica cartesiana versus imaginación desbordada

Esta aproximación puede llevarnos a descubrir "la existencia de una tercera orilla", un espacio creativo no amarrado a los paradigmas convencionales. Benavides recuerda cómo las abuelas contaban vívidos cuentos de espantos, alimentando una imaginación que luego buscamos en la literatura fantástica al crecer.

Los desafíos del arte contemporáneo

El artista alerta sobre los peligros que enfrenta la creación artística en la actualidad. Critica cómo el arte viene con un manual de instrucciones dictado por las industrias creativas que buscan utilidades como objetivo principal, mientras muchas instituciones culturales en el mundo "se ahogan en la tristeza burocrática".

Benavides identifica varios problemas estructurales:

  1. Trabajo intelectual amarrado a la búsqueda de contratos donde predomina la obediencia sobre la libertad
  2. Ánimo de lucro que instrumentaliza el arte
  3. Propaganda y corrección política como limitantes creativos
  4. Artistas enfrentados a la precariedad y la competitividad extrema

El creador advierte además que la inteligencia artificial acentuará el dominio del capital sobre el espíritu, reduciendo aún más los espacios para la auténtica expresión artística.

Memoria, escritura y la cadena de equívocos

En la etapa final de su reflexión, Benavides aborda temas existenciales vinculados a la creación. Señala que "mientras más viejos nos hacemos, menos nos acordamos de todo, pero más nos aferramos a los recuerdos". Para él, escribir no es solo una necesidad creativa sino un acto de memoria: "No necesito escribir, necesito recordar. Por eso escribo".

El artista redefine la memoria no como el pasado de donde venimos, sino como "lo que permanece en el futuro". Siguiendo al escritor italiano Antonio Tabucchi, Benavides sugiere que la vida es una larga cadena de pequeños equívocos sin importancia, una perspectiva que libera al creador de la presión por la perfección.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

Finalmente, el artista concluye con un llamado a "salir al mundo sin miedo a extraviarse", aceptando que no hay regreso y que todo eventualmente da al olvido. Esta aceptación de la impermanencia se convierte, paradójicamente, en el motor para crear obras que trasciendan el tiempo y mantengan viva esa capacidad de asombro que define la experiencia artística auténtica.