Las Gratitudes de Delphine de Vigan: Una reflexión sobre la vejez y la importancia de agradecer
Las Gratitudes: novela sobre vejez y gratitud de Delphine de Vigan

Las Gratitudes: Una profunda reflexión sobre el envejecimiento y los agradecimientos pendientes

La escritora francesa Delphine de Vigan presenta en su novela Las Gratitudes una conmovedora exploración sobre los vínculos humanos que dan sentido a la existencia y la importancia fundamental de expresar gratitud antes de que sea demasiado tarde. Publicada originalmente en 2021 bajo el título Les gratitudes y traducida al español por Pablo Martín Sánchez, esta obra se ha consolidado como un referente en la literatura contemporánea sobre la tercera edad.

Michka: Una protagonista enfrentando el ocaso del lenguaje

«Debería estar prohibido envejecer», afirma Michèle Seld, conocida como Michka, la protagonista central de la narración. Esta mujer mayor se enfrenta a una etapa crucial de su vida donde debe trasladarse a un asilo debido a un principio de afasia que amenaza con robarle su capacidad de comunicación. Las gratitudes que aborda la novela no son simples expresiones de cortesía, sino agradecimientos profundos que pesan en el alma, aquellos que es mejor pronunciar en voz alta antes de que se apaguen en nuestro interior.

La trama se desarrolla a través de dos narradores que se alternan: Marie, una vecina a quien Michka cuidó durante su infancia, y Jérôme, el logopeda que trabaja con la protagonista en el geriátrico. Ambos personajes van más allá de sus roles formales, implicándose profundamente en el cuidado de Michka y en la preservación de su capacidad para comunicarse.

La búsqueda de un agradecimiento pendiente

La narrativa entrelaza recuerdos de la infancia de Michka mientras ella comparte con sus cuidadores una necesidad imperiosa: encontrar a la familia que durante la Segunda Guerra Mundial la escondió para evitar su traslado a un campo de exterminio nazi. Michka no desea partir de este mundo sin haber expresado su gratitud por aquel acto salvador que marcó su existencia.

La novela aborda la vejez sin romanticismos, mostrando cómo la pérdida del lenguaje representa para Michka la pérdida de control sobre su entorno. «Cuando vas perdiendo las palabras, el mundo se queda cada vez más reducido», reflexiona la narración, destacando cómo la imposibilidad de expresar pensamientos crea barreras incluso con quienes nos acompañan.

La comunicación más allá de las palabras

Para Michka, quien trabajó como correctora de revistas y periódicos y fue una ávida lectora, las palabras tienen un valor especial. Sin embargo, la novela muestra magistralmente cómo la comunicación trasciende el lenguaje verbal: en un gesto, una mirada o una presencia silenciosa puede residir la conexión humana más profunda.

La obra enseña que acompañar a una persona mayor implica mucho más que asistencia básica: requiere ver, escuchar y sostener emocionalmente. Jérôme, el logopeda, se esfuerza por recuperar en cada paciente esa imagen de la persona en plenitud vital, recordando que «ella también, él también amó, gritó, gozó, nadó, corrió hasta perder el aliento».

Reflexiones sobre la identidad en la vejez

La novela pone el foco en cómo la sociedad debe contemplar a las personas mayores manteniéndolas como agentes activos, reconociendo que durante toda una vida fueron quienes tomaban decisiones. Perder esa capacidad de decisión puede resultar profundamente frustrante, y los cuidadores deben evitar reducir su atención solo a necesidades básicas, olvidando la rica historia personal que cada anciano lleva consigo.

El envejecimiento emocional se presenta como una experiencia compleja que, aunque carezca a veces de palabras, posee una profundidad significativa. A pesar del deterioro de las facultades, la identidad no desaparece, y la vejez se convierte en una etapa donde la memoria y la necesidad de expresar gratitud se intensifican, impulsando a las personas a buscar cierres emocionales.

El legado de Delphine de Vigan

Delphine de Vigan, nacida en Boulogne-Billancourt en 1966, es una escritora, guionista y directora francesa considerada una voz esencial en la literatura contemporánea. Su obra, que incluye títulos destacados como Nada se opone a la noche, No y yo y Basada en hechos reales, la ha consolidado como referente en la narrativa actual.

En Las Gratitudes, Vigan nos invita a una introspección profunda sobre nuestras propias deudas emocionales: ¿Hemos sido siempre agradecidos? ¿Hemos sabido mostrar nuestro agradecimiento? ¿A quién necesitamos agradecer antes de que sea tarde?

Al final de esta conmovedora historia, el silencio no gana la partida porque Michka logra reconciliarse con su pasado. Aunque el lenguaje se desvanece, prevalecen la empatía, la gratitud y la dignidad, mostrando la belleza perdurable de los lazos humanos que nos unen incluso en el declive.