La madre de Jaime Bayly afirma haber comido con Frida Kahlo y sale con Piqué
Madre de Bayly: comió con Frida Kahlo y sale con Piqué

La madre de Jaime Bayly afirma haber comido con Frida Kahlo y sale con Piqué

En un relato que mezcla humor, ternura y preocupación, el escritor y periodista peruano Jaime Bayly comparte las sorprendentes afirmaciones de su madre, una mujer de 85 años que mantiene una vida social activa y declaraciones que desafían la realidad.

Un almuerzo con Frida Kahlo

"Vengo de comer con Frida Kahlo", anunció la madre de Bayly en un mensaje de voz enviado al celular de su nuera. La mujer describió con detalle el encuentro: "Me invitó a su casa, tiene un departamento precioso frente al mar, había mucha gente, estaba el embajador americano". Incluso mencionó haberle recomendado a su depiladora para que le arreglara las cejas y el bigote a la pintora.

Alarmado por estas declaraciones, Bayly llamó a su madre para recordarle que Frida Kahlo falleció en 1954. La respuesta fue contundente: "Yo no sé si está viva o muerta. Yo vengo de comer con Frida Kahlo. Me dijo que se llamaba así, que era pintora, y tenía unas cejas de hombre lobo peores que las tuyas".

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La vida política y social de una octogenaria

Lejos de limitarse a encuentros con figuras históricas, la madre de Bayly mantiene una intensa actividad política a pocas semanas de las elecciones presidenciales en su país natal. Es una conspiradora infatigable que participa en campañas electorales como si fuera candidata, lee periódicos de todas las tendencias, invita candidatos a comer en su casa y hace donaciones discretas.

Su apoyo más ferviente es para "Rafael", el candidato del Opus Dei a quien describe como "un señor gordo y casto, gordo y aguantado" que eligió el camino de la abstinencia sexual a los 19 años pero no renunció a los placeres gastronómicos. Bayly recuerda un encuentro donde "su ombligo rozaba al mío y su barriga se fusionaba con la mía en una suerte de vientre obeso del demonio mismo".

Las lecturas familiares y el miedo conyugal

Bayly confiesa que no se atreve a preguntar a su madre si ha leído su nueva novela "Los golpistas", dedicada a ella pero enviada hace un mes sin recibir comentarios. Sospecha que no la ha leído ni tiene prisa por hacerlo, pues en general no lee novelas y menos las de su hijo.

Su esposa, en cambio, sí terminó la lectura después de cuatro meses de postergación, pero su reacción fue enigmática: "Terminé tu libro", dijo exhausta, abrazándolo fuertemente sin elogios ni críticas. Bayly atribuye esta reserva a su educación en un colegio alemán.

El escritor confiesa tenerle miedo físico a su esposa, cinturón negro de karate tres veces, cuya fuerza impresiona en exhibiciones donde derriba adversarios. "Tengo pavor a que me dé una paliza, me tire al suelo, me tuerza el pescuezo", admite, explicando por qué no pregunta si le gustó su novela.

Nuevas sorpresas familiares

En vísperas de viajar al casamiento de su hija, Bayly recibió otra sorpresa de su madre. Cuando le preguntó si quería que pasara a buscarla para ir juntos a la fiesta, ella respondió: "No te preocupes, ya quedé con Piqué, él vendrá a buscarme, iremos juntos a la fiesta".

Perplejo, Bayly preguntó: "¿Estás saliendo con Piqué, el futbolista?" A lo que su madre respondió risueña: "Sí, es un encanto, ya sabes que le gustan las mujeres mayores".

El relato concluye con Bayly reflexionando sobre por qué nunca regala sus novelas a sus hijas: "Tal vez porque las quiero tanto que no deseo corromper su felicidad, puesto que mis libros, casi todos, se inspiran en la tristeza, la desdicha, el fracaso y la soledad".

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