Médico colombiano Manuel Camacho incursiona en la literatura con novela histórica
Manuel Camacho, reconocido médico y miembro correspondiente de la Academia Nacional de Medicina, así como aspirante a la Academia de Historia de Cartagena, ha dado un giro creativo al publicar su primera novela. En una entrevista exclusiva, Camacho revela cómo su pasión por la escritura, cultivada desde la infancia y nutrida por experiencias como cuentero universitario y colaborador en medios como El Espectador, culminó en este proyecto literario tras un largo proceso de maduración.
Un proyecto familiar que fortaleció vínculos
La génesis de la novela está profundamente ligada a su padre, con quien emprendió una investigación conjunta. Camacho relata que, al cumplir su padre 78 años, optó por regalarle tiempo en lugar de un objeto material, inspirado por la experiencia de un amigo cuya madre sufría Alzheimer. Juntos, leyeron extensamente y viajaron, forjando una experiencia compartida que, según Camacho, fue "el gran regalo que nos dio la vida". En un evento, su padre expresó que esta colaboración le "devolvió un hijo", una declaración emotiva que resalta el valor intergeneracional del proyecto.
Cartagena como fuente inagotable de narrativa
Cartagena, según Camacho, ofrece todas las posibilidades narrativas imaginables. Desde la belleza romántica de su bahía y atardeceres hasta su sólida estructura defensiva, la ciudad es un crisol de contrastes: riqueza y pobreza, herencia de esclavitud y múltiples capas históricas. Camacho enfatiza que cada mirada sobre Cartagena abre un universo distinto, proporcionando una riqueza narrativa inmensa que explora en su obra.
La perspectiva de un médico del siglo XVII
La novela se centra en Tomás de Mendoza, un cristiano perseguido que trabaja como falso médico y comerciante de esclavos, basado en la figura histórica de Blas Benito de Paz Pinto. Camacho, intrigado por una anécdota donde Gabriel García Márquez vinculó esta casa con El amor en los tiempos del cólera, investigó registros históricos y archivos de la Inquisición. Esta elección narrativa le permite entrelazar la historia personal del médico con la evolución de Cartagena, incluyendo una trama de amor con una mujer mulata que sostiene emocionalmente la novela.
Intersección entre medicina y escritura
Camacho encuentra puntos de encuentro clave entre su formación médica y su oficio como escritor. Destaca que la medicina requiere una mirada humanista para comprender el dolor y la vida, lo que alimenta la sensibilidad necesaria para escribir sobre pasiones y emociones. Además, explorar la práctica médica del siglo XVII, con sus tratamientos y recetas, añadió profundidad histórica a su personaje, enriqueciendo la narrativa con detalles auténticos.
Hacia una trilogía que redefine la historia colombiana
Cartagena 1600 es solo el inicio de una trilogía, con Cartagena 1700 ya escrita y Cartagena 1800 en desarrollo, abordando la independencia desde la perspectiva de la ciudad. Camacho busca rescatar la mezcla cultural que define a Colombia—inmigrantes, culturas, comidas—desafiando patrones europeos asociados con lo valioso. Argumenta que esta diversidad, aunque a menudo oscurecida por códigos coloniales, es la verdadera riqueza del país. Sus novelas destacan esta mezcla gastronómica, religiosa y cultural, ofreciendo una nueva mirada a la historia nacional.
Camacho expresa gratitud por el éxito de su primera novela y espera que su trabajo contribuya a una mayor apreciación de la identidad colombiana, fusionando su expertise médica con una narrativa histórica profundamente investigada y emotiva.



