La cultura colombiana lamenta la partida de una de sus grandes figuras
En la noche del 21 de febrero se confirmó el sensible fallecimiento de Astrid Liliana Angulo Cortés, quien se desempeñaba como directora del Museo Nacional de Colombia. Según información proporcionada por sus familiares más cercanos, la reconocida gestora cultural murió de manera tranquila, rodeada del inmenso afecto, las oraciones y la energía positiva de su círculo íntimo, después de enfrentar durante varios meses una compleja enfermedad.
Un legado que trasciende la gestión cultural
La noticia de su deceso generó inmediatas y sentidas reacciones entre los integrantes del sector cultural colombiano, quienes destacaron que el trabajo desarrollado por Angulo Cortés había sido fundamental e indispensable para impulsar debates cruciales sobre decolonialidad y antirracismo dentro de los espacios artísticos del país.
Liliana Angulo no solo se destacó por su excelente labor en la gestión cultural institucional, sino que también brilló con luz propia como artista comprometida con causas sociales. Su trayectoria profesional estuvo marcada por una constante búsqueda de inclusión y representación de voces históricamente marginadas en el panorama cultural nacional.
Reconocimiento unánime del sector
La partida de esta influyente figura ha dejado un vacío significativo en la comunidad cultural colombiana. Numerosas personalidades e instituciones han expresado públicamente su pesar y han resaltado los siguientes aspectos de su legado:
- Su incansable trabajo para democratizar el acceso a la cultura
- Su compromiso con la visibilización de perspectivas decoloniales
- Su lucha constante contra el racismo estructural en las artes
- Su capacidad para tender puentes entre diferentes expresiones culturales
El Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, así como diversas organizaciones culturales independientes, han iniciado ya los preparativos para rendirle los homenajes póstumos que su trayectoria merece. La memoria de Astrid Liliana Angulo Cortés permanecerá viva no solo en las instituciones que dirigió, sino en cada debate sobre equidad e inclusión que continúe inspirando en el sector cultural colombiano.