Fallece Marcelo Araujo, el legendario narrador argentino que transformó el fútbol en poesía
Muere Marcelo Araujo, el mítico narrador argentino de fútbol

Adiós a una voz que hizo del fútbol una experiencia íntima y literaria

El mundo del deporte y el periodismo deportivo está de luto. Marcelo Araujo, considerado por muchos como el narrador de fútbol más grande que haya producido el continente americano, falleció recientemente en Argentina. La noticia, confirmada el lunes pasado, desató una ola espontánea de tristeza y nostalgia entre aficionados, colegas y jugadores que crecieron con su voz única.

Un estilo que trascendía fronteras

Lo extraordinario de Marcelo Araujo no era simplemente narrar goles, sino cómo los narraba. Con una maestría, un estilo y una gracia incomparables, transformaba cada jugada en un momento poético. Aunque muchos colombianos de cierta generación lo descubrimos tarde, para los argentinos era ya un patrimonio nacional y una gloria universal.

Su voz era el sonido de los domingos por la tarde, acompañada de ocurrencias demenciales, apodos creativos para jugadores y colegas, y ese tono distintivo que lo hacía sonar como un viejo porteño en una tertulia de café. No era solo un narrador; era un ídolo, un poeta, un crack del micrófono.

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El descubrimiento colombiano: aquel 5-0 inolvidable

En Colombia, específicamente en mi generación, conocimos el genio de Araujo gracias al histórico y a la postre desastroso 5-0 de Argentina contra Colombia en el Estadio Monumental, el 5 de septiembre de 1993. El domingo siguiente, Caracol Radio retransmitió el partido completo con un premio adicional: cada gol incluía no solo la narración colombiana, sino también la versión argentina en la voz inconfundible de Marcelo Araujo.

En ese momento, los narradores colombianos ya nos parecían extraordinarios, con su prosodia desbocada y musicalidad que parecía heredada de Brasil o de los vendedores ambulantes de nuestros centros urbanos. Nombres como:

  • Édgar Perea
  • 'Paché' Andrade
  • Rafael Araújo Gámez
  • William Vinasco Che

Eran todos maestros del relato. Tanto, que el ritual familiar durante partidos importantes era ver la televisión con el volumen apagado mientras se sintonizaba la radio, para poder imaginar lo que ocurría en el campo a través de ese relato más emocionante y elocuente.

La magia de un narrador que hablaba con los jugadores

Lo que distinguía a Marcelo Araujo era su capacidad para establecer una relación única tanto con los jugadores como con los oyentes. En aquel partido del 5-0, cada gol argentino lo narraba como una afrenta, como si fuera el notario quedo y altivo de un hecho espantoso y humillante para el rival.

Con la llegada de la televisión por cable, pudimos apreciar mejor su desparpajo y talento. Un ejemplo memorable fue durante el regreso de Diego Maradona al fútbol argentino con Newell's Old Boys en 1993, contra Independiente. Con total naturalidad y ese tono característico, Araujo se dirigía a Diego cada vez que tocaba el balón: "Genio, maestro, master, fiera, crack, monstruo, ídolo...".

Otro momento icónico fue durante un gol de tiro libre de Maradona con la camiseta de Boca Juniors en 1995, cuando Araujo le decía: "Acariciála nomás, soplála, después se lo dedicás a tu vieja, a la 'Tota'...". Era una narración tan hipnótica y bella que uno se olvidaba de la jugada en sí para concentrarse en esa forma única de comunicarse con los futbolistas.

El legado de un poeta del fútbol

Marcelo Araujo tenía el poder singular de hacer del fútbol un asunto personal. Devolvía al deporte su condición barrial y esquinera, como si cada partido -incluso los de Copa Mundial- se jugara en un potrero, y como si en cada potrero se estuviera disputando el Mundial.

Su muerte nos deja sin una de las voces más originales y queridas del periodismo deportivo. Un hombre que no solo contaba goles, sino que tejía historias, creaba personajes y convertía noventa minutos de fútbol en una experiencia íntima, literaria y profundamente humana. El fútbol latinoamericano ha perdido a uno de sus poetas más genuinos.

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