En una ciudad donde el arte a menudo sobrevive más por resistencia que por garantías, la socialización del MX Tour 2026 se convirtió en algo más que una conferencia sobre creatividad. Fue un espacio de conversación honesta entre artistas que comprenden lo difícil que puede ser sostener un sueño cuando el mercado, las oportunidades y hasta el reconocimiento parecen jugar en contra.
Un encuentro para repensar el arte
La cita se realizó el pasado 15 de mayo en el Hotel Corales de Indias, en Cartagena, y reunió a artistas plásticos, grafiteros, diseñadores, fotógrafos y creativos interesados no solo en aprender sobre arte, sino en entender cómo vivir de él sin perder la esencia en el intento. El protagonista de la jornada fue Marion Ve, artista cartagenero conocido por llenar distintos espacios de la ciudad con mensajes positivos y frases como “Sonríe”, convertidas ya en parte de su identidad visual y conceptual.
Más allá del grafiti, Marion llegó con una conversación cargada de experiencias personales, reflexiones sobre el oficio y verdades incómodas sobre lo que implica construir una carrera artística. Uno de los temas que más resonó entre los asistentes fue la autogestión. Para Marion, un artista no solo necesita talento, sino también aprender a organizarse, vender sus ideas, defender su trabajo y crear oportunidades propias. “Si eres artista necesitas saber autogestionar para alcanzar tus objetivos”, insistió durante la charla.
La pregunta clave: ¿Por qué yo?
En medio de la conversación apareció una pregunta que, según él, todos los artistas se hacen alguna vez: “¿Por qué yo?”. Pero lejos de verla desde la inseguridad, explicó que debe convertirse en una herramienta de autoconfianza. Entender qué hace único a cada creador termina siendo parte esencial del camino.
La conferencia también abrió espacio para una discusión que pocas veces se aborda de manera tan directa: la diferencia entre arte y decoración. Marion explicó que muchas veces los clientes buscan piezas únicamente para llenar espacios, mientras que otras veces realmente conectan con la propuesta conceptual del artista. Saber identificar esa diferencia, aseguró, ayuda a entender qué proyectos aceptar y cuáles no. “Decir no cuando sientes que no va con tu esencia te va a ayudar mucho”, afirmó.
La frase pareció quedarse flotando entre el público. Porque en una industria donde muchos trabajan desde la necesidad económica, rechazar proyectos puede parecer imposible. Sin embargo, para Marion, conservar la identidad artística termina siendo más importante que intentar encajar en todo.
Inteligencia artificial y el futuro del arte
Durante la charla también se habló de inteligencia artificial y de cómo esta herramienta ha comenzado a transformar la manera en la que muchos clientes se acercan al arte. Lejos de mostrarse alarmista, Marion aseguró que no le teme a la IA, aunque reconoce que cambió ciertas dinámicas del mercado. “Yo no siento que quien trabaja conmigo quiera un dibujo. Quieren mi arte”, explicó después en conversación con este medio.
Para él, la inteligencia artificial puede servir como apoyo creativo, pero jamás reemplazar la experiencia humana detrás de una obra. Incluso confesó que a veces la utiliza para consultar ideas o símbolos, aunque el resultado final siempre pasa por su propia interpretación.
Construir un lenguaje propio
Otro de los conceptos más interesantes que dejó la jornada fue la importancia de construir un lenguaje propio. Marion puso como ejemplo al maestro Fernando Botero para explicar cómo la repetición estratégica ayuda a consolidar una identidad artística. “Tú a Botero no le pides flacas, él hace gordas”, dijo entre risas, mientras explicaba que el público necesita reconocer la esencia de un artista.
En su caso, esa esencia está ligada a mensajes positivos, tipografías llamativas y conceptos relacionados con la buena energía. Pero aclaró que evolucionar también hace parte del proceso. “Tu proceso de transformación puede cambiar. No tienen que estar amarrados a lo mismo, pero sí conservar la esencia”, expresó.
El valor del arte y el abandono institucional
La conversación tomó todavía más fuerza cuando apareció un tema sensible para muchos creadores locales: el valor del arte. Marion insistió varias veces en que los artistas deben aprender a valorar su trabajo y defender sus precios. “Hay que darnos valor. El arte necesita ser valorado”, afirmó.
Esa reflexión conectó directamente con lo expresado por Maiker Marttinez, presidente del Consejo de Artes Plásticas y Visuales de Cartagena, quien también participó del encuentro. Marttinez aseguró que uno de los mayores desafíos que enfrentan actualmente los artistas de la ciudad sigue siendo el abandono institucional y la falta de reconocimiento. “Muchos hablan del arte como una sola configuración, pero dentro de las artes plásticas y visuales existe una gran gama de artistas construyendo el imaginario artístico de Cartagena”, explicó.
Comunidad y sostenibilidad artística
Pese a las dificultades, tanto Marion como Martínez coincidieron en algo: la necesidad de crear comunidad. Compartir experiencias, educar al mercado y fortalecer la narrativa de cada artista termina beneficiando a todos. Al final, más que una conferencia sobre negocios o marketing artístico, el MX Tour 2026 dejó una sensación distinta entre quienes asistieron. La idea de que hacer arte también implica aprender a sostenerse, a defender la identidad propia y a entender que detrás de cada obra existe una historia, un lenguaje y una forma única de ver el mundo.
El arte no solo se mira. También se vive.



