Núremberg: el juicio del siglo en la pantalla grande
Una película inspirada en el libro 'El nazi y el psiquiatra' del periodista Jack El-Hai lleva a la pantalla uno de los episodios más trascendentales del siglo XX: el juicio de Núremberg contra los principales líderes nazis. Esta producción cinematográfica profundiza en la compleja relación entre el teniente coronel Douglas Kelly, psiquiatra del Ejército de Estados Unidos, y Hermann Göring, el segundo al mando de Hitler y creador de la Gestapo.
La evaluación psicológica de los criminales de guerra
El teniente coronel Douglas Kelly tenía la misión de evaluar el estado mental de veintidós miembros de la cúpula nazi, acusados de crímenes de guerra durante la Segunda Guerra Mundial. El juicio se desarrolló en Núremberg, una ciudad que había sido santuario del movimiento nazi pero que también sufrió bombardeos indiscriminados por parte de los aliados desde 1940.
Kelly estableció relaciones profesionales con sus 'pacientes', pero especialmente con Hermann Göring, quien había firmado en 1941 la orden que dio inicio a la 'solución final' que llevó a la muerte a más de seis millones de judíos. La película muestra a Göring como un hombre extremadamente inteligente que, aun sabiéndose perdido, jugaba sus cartas para evitar la horca y tener la posibilidad de quitarse la vida por sus propios medios.
Una relación marcada por la manipulación mutua
La dinámica entre el psiquiatra y el líder nazi se caracterizó por la ingeniosidad y la manipulación recíproca. Mientras Kelly respondía a las expectativas de sus superiores, también desarrollaba cierto grado de empatía con el acusado. Göring, por su parte, utilizaba al psiquiatra como mensajero con su familia y como proveedor del cianuro que necesitaba.
Entre ambos personajes se estableció lo que la película describe como un 'drama íntimo', elemento central de la narrativa cinematográfica. Este vínculo complejo revela las contradicciones humanas en circunstancias extremas.
La búsqueda de respuestas psicológicas
Inicialmente, el psiquiatra buscaba identificar un rasgo psicológico específico que diferenciara a la 'generación nazi' del resto de la humanidad, según la opinión predominante en su época. Sin embargo, rápidamente descubrió que la situación era mucho más compleja de lo que había anticipado.
El gran desafío del juicio de Núremberg no era solamente la inexistencia de un marco jurídico internacional para este tipo de procesos, sino también la autoridad moral que podían tener los países aliados para llevarlo a cabo. Aunque los horrores del nazismo eran indiscutibles, los aliados también habían cometido actos cuestionables:
- Bombardeos indiscriminados sobre poblaciones civiles alemanas
- Cuatro mil toneladas de bombas sobre Dresde en 1945
- Dos bombas atómicas contra Japón que causaron 250,000 muertes en Hiroshima y Nagasaki
Lecciones universales sobre la naturaleza humana
A través de sus conversaciones con los acusados, Kelly llegó a comprender que el nazismo no era un caso aislado y excepcional, sino una actitud más generalizada de lo que imaginaba. La crueldad podía surgir en cualquier contexto y no era un atributo exclusivo de determinados grupos.
El mal formaba parte de nuestra condición humana y estaba más difundido de lo que se creía. Como reflexionaría Freud: 'Los malos no eran tan malos y los buenos no eran tan buenos', aunque la doble moral nos lleve a describir el mundo en términos absolutos de blanco o negro.
Vigencia en el presente de conflictos bélicos
La película plantea preguntas incómodas sobre el 'presente de guerras' que estamos viviendo en el siglo XXI. El juicio de Núremberg es considerado el origen del Derecho penal internacional moderno, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y los Convenios de Ginebra de 1949.
Sin embargo, los problemas que ese 'nuevo orden' mundial pretendía resolver no se han logrado superar. Un epígrafe al final de la película resume esta idea: 'Para saber de lo que es capaz el ser humano, tanto cuando agrede como cuando responde a la agresión, sólo hay que mirar hacia atrás, a lo que ya hizo'.
Esta reflexión encuentra eco en conflictos contemporáneos como los de Ucrania, Israel, Gaza e Irán, donde se repiten patrones que creíamos superados. El nazismo no es simplemente un fenómeno del pasado encarnado en personajes históricos, sino una actitud generalizada que puede manifestarse en múltiples contextos, incluso donde no se reconoce abiertamente.
El destino trágico del psiquiatra
El teniente coronel Douglas Kelly, ante la imposibilidad de soportar lo que había aprendido durante el juicio, terminó su vida sumido en la depresión y el alcoholismo. En un acto simbólico que emulaba a su adversario, eligió el cianuro para quitarse la vida en 1958, cerrando así un capítulo personal marcado por el descubrimiento de las profundidades de la naturaleza humana.
Esta producción cinematográfica no solo recrea un momento histórico crucial, sino que invita a reflexionar sobre la complejidad moral, la responsabilidad individual y colectiva, y los límites de la justicia en contextos de violencia extrema.



