Colombia da un paso histórico con la Política Pública de Culturas Campesinas
En el marco de la Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural (ICARDD+20), el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes presentó oficialmente la Política Pública de Culturas Campesinas, una iniciativa que marca un hito en el reconocimiento de los derechos culturales del campesinado colombiano.
Esta política se consolida como una herramienta fundamental para la construcción de paz y representa un esfuerzo por saldar una deuda histórica de visibilidad con las comunidades rurales del país. Según declaraciones del ministerio, "esta política no es solo un documento técnico; es la herramienta para que el Estado reconozca, por fin, que el campesino es un sujeto cultural con saberes y expresiones artísticas propias que varían en cada región de Colombia".
Un proceso participativo que comenzó en 2023
La creación de esta política pública fue el resultado de un extenso proceso participativo que inició el año pasado, articulado con la Convención Nacional Campesina a través de su Comisión Mixta de Asuntos Campesinos. Para garantizar la representatividad de todas las voces, se realizaron encuentros regionales en zonas como el Caribe, Centro y Orinoquía, además de diálogos específicos con mujeres campesinas, sabedores tradicionales y colectivos de comunicación rural.
El objetivo central de esta iniciativa es reconocer, promover y reivindicar los derechos culturales del campesinado colombiano, valorando su diversidad, memorias, saberes ancestrales y formas organizativas propias. La política se estructura alrededor de siete ejes temáticos fundamentales que abarcan diferentes dimensiones de la vida cultural campesina.
28 acciones concretas para la implementación
La política pública incluye 28 acciones y programas específicos diseñados para incluir el enfoque campesino en los instrumentos del sector cultural. Entre las principales medidas se encuentran:
- Impulso a escuelas campesinas que preserven los saberes tradicionales
- Reconocimiento de prácticas vinculadas al manejo sostenible de la naturaleza
- Fortalecimiento de la comunicación campesina y el diálogo intergeneracional
- Creación de Casas de la Memoria y archivos para la paz que documenten las luchas históricas del movimiento campesino
- Apoyo a la gobernanza cultural desde los territorios
- Fomento de la gestión cultural comunitaria y economías propias
- Garantía del goce efectivo de los derechos y expresiones artísticas de las mujeres del campo
Adicionalmente, la iniciativa busca revitalizar tradiciones, conocimientos y prácticas campesinas que han sido transmitidas por generaciones, estableciendo mecanismos que aseguren el derecho del campesinado a bienes y servicios culturales de calidad.
Enfoque inclusivo y eliminación de estereotipos
Un aspecto destacado de esta política es su enfoque inclusivo, que busca desarrollar estrategias específicas para eliminar prejuicios y estereotipos sobre las comunidades rurales. La iniciativa también pretende reducir las brechas de desigualdad que afectan especialmente a grupos vulnerables dentro del campesinado, incluyendo:
- Mujeres campesinas
- Jóvenes rurales
- Niños y niñas del campo
- Población campesina LGBTIQ+
- Personas con discapacidad en zonas rurales
- Adultas y adultos mayores del ámbito rural
Desde el ministerio explicaron que "históricamente, al campesino se le ha incluido en marcos generales de 'ciudadanía' o se le ha visto solo bajo una lógica productiva y agraria. Pero lo que no se nombra, no existe en la política pública. Por eso, este paso es inédito".
Un nuevo marco de derechos culturales
Con esta política, Colombia se posiciona como un país pionero en el reconocimiento formal de la identidad campesina como un pilar cultural que merece protección especial. La iniciativa ratifica un nuevo marco de derechos que incluye formalmente a las comunidades campesinas en el Sistema Nacional de Cultura y en el Plan Decenal de Cultura, con lineamientos prácticos y concretos para su implementación.
La diversidad regional de las culturas campesinas es un aspecto fundamental que reconoce esta política, destacando que "no es lo mismo la cultura campesina en el Altiplano que en el Caribe". Esta comprensión de la diversidad territorial surgió precisamente de un proceso de concertación y escucha directa con las comunidades campesinas, respetando sus visiones particulares sobre su propia identidad cultural.
La Política Pública de Culturas Campesinas representa así un avance significativo en la protección del patrimonio cultural inmaterial de Colombia, reconociendo finalmente que las expresiones artísticas, saberes tradicionales y formas de vida del campesinado son elementos esenciales de la identidad nacional que merecen reconocimiento, protección y promoción desde el Estado.



