Polémica por devolución de estatua de John Lennon gestionada por exnarcotraficante en Quindío
El pasado 24 de marzo se formalizó el retorno de una estatua de bronce de John Lennon a la Posada Alemana en el departamento del Quindío, un evento que ha desatado un intenso debate público sobre memoria histórica y la aparente legitimación de figuras vinculadas al narcotráfico en actos institucionales.
Origen y trayectoria de la obra desaparecida
La escultura, una pieza de tres metros de altura creada por el maestro Rodrigo Arenas Betancourt, fue entregada originalmente a Carlos Lehder en 1981. Durante el auge del emporio criminal del excapo del Cartel de Medellín, la figura permaneció en la Posada Alemana, predio que desde 2020 pasó a manos de la Gobernación del Quindío para su transformación en un centro turístico.
En el año 2003, la estatua desapareció del lugar sin dejar rastro. Según una carta enviada por Lehder a la Gobernación, la obra fue retirada en aquel entonces para protegerla de un posible robo por parte de traficantes de metales. Tras pasar más de tres décadas en una prisión de Estados Unidos y regresar recientemente al país, Lehder manifestó su voluntad de reintegrar el monumento al patrimonio regional.
Posición oficial y derechos sobre la obra
Durante el acto oficial, el secretario de Cultura del Quindío, Felipe Robledo, destacó la importancia de recuperar la pieza para el inventario público. El funcionario señaló que la gestión permite que la obra pertenezca ahora a los 560.000 habitantes del Quindío y no a estructuras criminales.
No obstante, se aclaró que, si bien la figura es propiedad de la Gobernación, los derechos de autor e imagen permanecen vinculados a los herederos de Arenas Betancourt y al propio Lehder.
Reacciones divididas y críticas ciudadanas
La reaparición de Lehder en un evento vinculado a la administración pública generó reacciones divididas en redes sociales y diversos sectores de la opinión pública. Numerosos ciudadanos expresaron su rechazo, argumentando que el acto intenta "lavar la cara" al exnarcotraficante y que la estatua simboliza la opulencia de una época violenta para Colombia.
Críticos del evento señalaron que este tipo de acciones reviven un pasado doloroso bajo una narrativa de promoción turística. Entre los comentarios más destacados en redes sociales se encuentran:
- "Estamos reviviendo muertos. La estatua no representa nada de nada para el Quindío más allá de ser parte de la opulencia que tuvo esta región gracias al auge del narcotráfico que dañó y mató a tantos"
- "Quieren venderlo como el que impulsó el turismo en la región, buscan lavarle la cara a Lehder"
- "Esto no hará que el país se olvide de todo lo que hizo, ya nada le borra el pasado, señor Lehder"
Defensa de Lehder y promoción cultural
Por su parte, Carlos Lehder defendió su participación a través de un video en Instagram, asegurando que su único interés es promover la fe en el arte y la cultura, exaltando el trabajo del escultor y la importancia de legar este tipo de monumentos a las nuevas generaciones.
La escultura de Rodrigo Arenas Betancourt regresa así a la Posada Alemana tras 23 años de ausencia, despertando un debate que trasciende lo artístico para adentrarse en cuestiones éticas sobre cómo las instituciones públicas deben relacionarse con figuras históricamente vinculadas al crimen organizado.



