Presidenta del Louvre presenta dimisión tras acumulación de crisis institucionales
Laurence des Cars, presidenta del Museo del Louvre, ha presentado oficialmente su renuncia tras una serie de escándalos que han sacudido la institución cultural más importante de Francia. La dimisión fue aceptada este martes por el presidente Emmanuel Macron, quien calificó la decisión como "un acto de responsabilidad" en un momento donde el museo requiere "tranquilidad y un nuevo impulso".
Una gestión marcada por incidentes de seguridad
La gestión de Des Cars, que comenzó en 2021 al frente del museo más visitado del mundo, se vio severamente comprometida tras el espectacular robo del 19 de octubre pasado, cuando fueron sustraídas ocho joyas de la Corona francesa de valor patrimonial incalculable. A pesar de la detención de los presuntos autores materiales, las piezas no han sido recuperadas, revelando graves deficiencias en el sistema de seguridad.
La investigación posterior al hurto descubrió fallas críticas en la protección del museo, incluyendo:
- Imposibilidad de monitorear simultáneamente todas las cámaras de seguridad por falta de pantallas adecuadas
- Ausencia de un plan general de seguridad que había sido diseñado antes de la llegada de Des Cars
- Infraestructuras de vigilancia obsoletas para las dimensiones actuales del complejo museístico
Problemas estructurales y cierres recurrentes
El robo de las joyas fue solo el inicio de una cadena de problemas que afectaron al Louvre en los últimos meses:
- Cierre de galerías: En noviembre, el museo debió cerrar una galería de antigüedades griegas y varias oficinas tras detectarse fragilidad en las vigas del cuadrilátero Sully
- Inundaciones recurrentes: Averías en tuberías obsoletas causaron inundaciones en la biblioteca de antigüedades egipcias, dañando documentos y obras valiosas
- Nuevos incidentes en 2026: En febrero, otra rotura de tuberías obligó a cerrar varias salas, apenas un día después de descubrirse una red de fraude "a gran escala" en la venta de entradas
Protestas laborales y descontento interno
La acumulación de deficiencias generó un fuerte malestar entre los trabajadores, quienes organizaron huelgas para exigir mejores condiciones laborales y cambios en la gestión. Estas protestas provocaron el cierre del museo durante varias jornadas a finales de 2025, con paros que se reanudaron a comienzos de 2026.
Los empleados denunciaron no solo las fallas de seguridad, sino también la obsolescencia generalizada de las instalaciones, un problema que Des Cars había señalado previamente al gobierno francés en una carta donde advertía sobre la "inquietante vetustez" de las infraestructuras.
Desafíos estructurales y proyecto de renovación
El Louvre enfrenta desafíos monumentales que van más allá de los incidentes recientes:
- Infraestructuras diseñadas para 4 millones de visitantes anuales que actualmente reciben casi 9 millones
- Necesidad de adaptación al cambio climático en edificios históricos
- Vetustez generalizada del complejo palaciego que alberga las colecciones
Para abordar estos problemas, Macron anunció en 2025 el ambicioso proyecto 'Louvre - Nouvelle Renaissance', que contempla la construcción de una nueva entrada oriental y una sala independiente para exhibir La Gioconda, entre otras renovaciones.
Futuro de Des Cars y transición institucional
Macron agradeció la labor de Des Cars durante sus años al frente del Louvre y expresó su intención de encargarle una misión futura para favorecer la cooperación entre los grandes museos de los países del G7, grupo del que Francia ejerce actualmente la presidencia rotatoria.
La ya expresidenta, historiadora del arte de 59 años que anteriormente dirigió los museos de Orsay y la Orangerie, tenía previsto comparecer ante la comisión de Asuntos Culturales de la Asamblea Nacional francesa, en una sesión que la ministra de Cultura, Rachida Dati, solicitó que se realizara a puerta cerrada.
La renuncia de Des Cars marca el final de una gestión turbulentada por crisis sucesivas que han puesto en evidencia las vulnerabilidades de una institución cultural emblemática a nivel mundial, ahora enfrentada al doble desafío de modernizar sus instalaciones mientras restaura su imagen pública.