Un legado literario que trasciende el tiempo
La medida del tiempo se ajusta cuando se trata de los grandes escritores, y Julio Ramón Ribeyro (1929-1994) es un claro ejemplo de esta afirmación. El autor peruano, considerado uno de los cuentistas más destacados de Hispanoamérica, ha alcanzado póstumamente una meta que persiguió en vida: la publicación de 100 cuentos. Este hito se materializa con la aparición de Invitación al viaje y otros cuentos inéditos, editado por Alfaguara, un volumen que rescata cinco relatos previamente desconocidos.
Un náufrago del boom literario
Ribeyro ha sido catalogado como un "náufrago" colateral del boom latinoamericano, aquel fenómeno editorial que durante las décadas de 1960 y 1970 priorizó a los novelistas, opacando en cierta medida la extraordinaria calidad de sus cuentos. A pesar de esta circunstancia, su obra narrativa breve ha mantenido una vigencia indiscutible, con relatos como:
- Gallinazos sin plumas
- Silvio en el rosedal
- Los moribundos
- Al pie del arrecife
Estos cuentos representan una catadura literaria de primer orden dentro de la lengua española, demostrando la maestría técnica y la profundidad temática que caracterizan su producción.
El rescate de manuscritos olvidados
La historia detrás de este libro póstumo tiene un matiz casual y fortuito. Hace aproximadamente dos años, se descubrieron varios manuscritos del autor que habían permanecido embolatados con el paso del tiempo. De este hallazgo, se lograron recuperar cinco relatos completos que ahora ven la luz pública, cumpliendo así el deseo expreso de Ribeyro de llegar al centenar de cuentos publicados.
El cuento que da título al volumen, Invitación al viaje, es el más extenso y completo de los recuperados. Se trata de un relato de iniciación escrito durante la estancia del autor en París (entre 1960 y 1991), donde retoma con nostalgia y precisión las vicisitudes y encantos de su Lima natal. En esta narración, dos jóvenes llamados Lucho y Teodoro abandonan su hogar una noche y, con la inocencia característica de los viajeros primerizos, se internan en el "bosque oscuro" de la ciudad limeña.
Allí se enfrentan a personajes y situaciones que rompen definitivamente su candidez juvenil, en un proceso descrito con la prosa característica de Ribeyro: "la noche había dejado caer su ácido violento de brumas y de estrellas". El narrador reflexiona sobre cómo ciertas experiencias, inicialmente incomprensibles, "se volverían transparentes a sus ojos" con el paso del tiempo.
Otros relatos recuperados
El volumen incluye otros cuatro cuentos que muestran la diversidad temática y estilística del autor:
- Celada: Un relato misterioso centrado en Gladys, una mujer enigmática que el narrador conoce en París y reencuentra en Lima. La peculiaridad radica en que, al visitarla en su edificio de lujo, el protagonista descubre que existen dos Gladys distintas -una fría y distante, otra alegre y coqueta- dependiendo de la puerta por la que ingresa. El final abierto y hermético mantiene la intriga hasta la última línea.
- Espíritus: Narra una sesión de espiritismo organizada con el objetivo de encontrar un tesoro perdido, explorando los límites entre lo racional y lo sobrenatural.
- Monerías: Un acto de caridad aparentemente simple se transforma en un evento de dimensiones apocalípticas, tratado con el característico humor negro y sentido de perplejidad que Ribeyro manejaba con maestría.
La permanencia de una obra incólume
Más allá del curioso suceso editorial que representa el descubrimiento y publicación de estos manuscritos, Invitación al viaje y otros cuentos inéditos cumple una función fundamental: recordar que la obra de Julio Ramón Ribeyro permanece incólume, resistiendo el paso del tiempo con la misma fuerza narrativa que caracterizó su producción en vida.
El escritor peruano demostró ser un ser excepcional durante su existencia, y a través de sus cuentos -ahora completados hasta el número que él mismo anhelaba- sigue siéndolo. Cada nueva lectura de su obra confirma su lugar entre los grandes cuentistas del siglo XX, aquel autor que supo capturar con precisión quirúrgica las complejidades de la condición humana, ya sea en los escenarios limeños que tanto amaba o en las ciudades europeas que habitó durante décadas.
La publicación de estos cien cuuntos completos no es solo un hito numérico; es la reafirmación de un legado literario que continúa dialogando con nuevas generaciones de lectores, demostrando que la verdadera grandeza narrativa trasciende las modas editoriales y los caprichos del mercado literario.