Sabrina Carpenter corona el cierre del Festival Estéreo Picnic en Bogotá
La cantante estadounidense Sabrina Carpenter, una de las figuras más destacadas del pop contemporáneo, lideró este domingo la clausura del Festival Estéreo Picnic (FEP) en Bogotá, poniendo el broche final a tres intensas jornadas de música en vivo que congregaron aproximadamente a 40.000 asistentes diarios en el emblemático parque Simón Bolívar.
Un espectáculo pop con sello personal
La artista, quien debutaba en este festival, conectó inmediatamente con un público mayoritariamente joven mediante un show que combinó coreografías elaboradas, múltiples cambios de vestuario y una puesta en escena marcada por su estética pop distintiva. Carpenter desplegó un tono provocador que ha caracterizado su gira actual, complementado con luces vibrantes y una escenografía que reforzó el carácter teatral de la presentación.
Con una actitud desenfadada y guiños constantes hacia el público, la intérprete exhibió su faceta más atrevida, jugando con dobles sentidos y gestos sugerentes que electrizaron a los asistentes, especialmente durante los momentos más coreografiados del espectáculo.
Momentos destacados y conexión con el público
Uno de los instantes más esperados llegó con la interpretación de ‘Juno’, tema en el que Carpenter suele improvisar una dedicatoria personalizada en cada concierto, ritual que se ha convertido en sello de sus presentaciones. En Bogotá, la cantante mantuvo la tradición y mencionó a Doechii, la artista estadounidense que se había presentado previamente en el mismo escenario, desatando una euforia inmediata entre el público.
“Estoy muy feliz de compartir con ustedes mi último concierto en Sudamérica”, declaró Carpenter durante el show, reforzando así su conexión emocional con los asistentes, quienes acompañaron cada canción con gritos y cánticos entusiastas.
En medio de la presentación, la artista requirió una breve pausa para tomar oxígeno debido a la altura de Bogotá, situación que ha afectado anteriormente a otros intérpretes en la capital colombiana, demostrando las exigencias físicas de actuar en estas condiciones.
Repertorio y producción visual
Acompañada por un grupo de bailarines y respaldada por una producción visual dinámica, Carpenter repasó algunos de sus éxitos más reconocidos, incluyendo ‘Please, Please, Please’, ‘Espresso’ y ‘Manchild’, consolidando su momento de proyección internacional ante el público colombiano.
Diversidad sonora en la jornada final
Antes del cierre protagonizado por Carpenter, la jornada dominical estuvo marcada por una notable diversidad de propuestas musicales:
- La banda estadounidense Interpol regresó a Bogotá con su característico sonido post-punk, ofreciendo un concierto sobrio y atmosférico donde repasó varios temas representativos de su carrera.
- Deftones aportó la cuota más contundente del día con un show cargado de guitarras densas y energía constante, recibiendo una respuesta intensa de su público fiel.
- El cartel incluyó otras propuestas que mantuvieron el flujo de asistentes durante toda la jornada, con el recinto llenándose desde primeras horas de la tarde.
Consolidación del festival latinoamericano
Con tres jornadas consecutivas, el Estéreo Picnic confirmó su posición como uno de los festivales más importantes de América Latina. La edición contó con un cartel que incluyó figuras internacionales como The Killers, Tyler, the Creator y Lorde, junto a una amplia presencia de artistas emergentes y locales.
El evento, que este año celebró su decimoquinta edición, apostó por una experiencia integral que trascendió la música, incorporando intervenciones artísticas, espectáculos y espacios interactivos que enriquecieron el recorrido del público.
Así, el festival volvió a consolidar a Bogotá como un punto clave dentro del circuito global de conciertos, con una asistencia masiva y una programación que equilibró grandes nombres y nuevas apuestas artísticas.
Despedida colectiva
Con el cierre de esta jornada, el FEP baja el telón de una edición marcada por la diversidad sonora, la alta convocatoria y la conexión genuina entre artistas y público. Los miles de asistentes abandonaron el parque Simón Bolívar entre luces, música y una palpable sensación de despedida colectiva, confirmando que durante tres días Bogotá convirtió la música en su principal escenario.



